
Estrenos: crítica de ‘Luciano’, de Manuel Besedovsky (Arthaus)
Este premiado documental se centra en la vida y las experiencias de Luciano, un varón trans que vive en un barrio popular de la Argentina. Dos funciones en Arthaus.
Luciano es un varón trans que parece, a primera vista al menos, muy asentado en esa identidad. Pero por fuera de la seguridad con la que se conduce para afuera –en el gimnasio, con los otros varones, en un mundo laboral lleno de misoginia–, no todo está tan claro ni es tan sencillo. Luciano tiene más de 30 y sigue viviendo con su madre y su hermana en una laberíntica casita en un barrio popular, apenas tiene unas changas como albañil y lidia con situaciones complicadas que se le aparecen cuando menos se lo espera.
Luciano, además, duda entre dos decisiones importantes. Por un lado, está investigando posibilidades de un implante de pene, algo que le gustaría hacer pero no está dentro de sus posibilidades económicas. Pero antes de eso piensa si no estaría bueno embarazarse y tener un hijo, quizás con su novia –una chica trans– o con algún donante, pero eso también requiere de dinero y de un corte brusco con los tratamientos de testosterona que se hace. A lo largo de este honesto, íntimo y duro documental, vamos conociendo en profundidad distintas facetas del protagonista y lo vemos sacar para afuera –con su madre, amigos, novia y hasta doctores– sus miedos, sus emociones y sus cotidianas sensaciones.

El film de Besedovsky es de una honestidad desarmante, tan sensible como emotivo, siempre a la altura de las necesidades de su protagonista. Por más que la presencia de la cámara modifique la realidad de un modo por momentos perceptible, las caras que los personajes dan a conocer de sí mismos son verdaderas o al menos creíbles. Una conversación que Luciano tiene con su madre puede contarse entre las mejores escenas del año cinematográfico, una desgarradora serie de confesiones que sorprenden por su sinceridad y su emoción a flor de piel.
Fuera de las charlas y las anécdotas (hay una que cuenta él sobre un razzia policial que es muy fuerte también), Luciano describe a su protagonista y a un mundo que se ha ido acostumbrado a muchos de los cambios culturales ligados a la identidad de género, pero en el que todavía muchas zonas grises (y más oscuras que eso) siguen existiendo. Más allá de sus momentos ligeros y hasta divertidos, se trata de una película dolorosa. No solo por lo que se ve en ella sino por lo que se deja entrever por fuera. Es que las películas alguna vez se terminan pero el mundo real sigue existiendo…
Se verá el jueves 18 y el 25 de junio a las 20 en Arthaus, Bartolomé Mitre 434, Buenos Aires. Entradas, por acá.



