Estrenos online: crítica de ‘Lorne’, de Morgan Neville (Flow, Claro Video)

Estrenos online: crítica de ‘Lorne’, de Morgan Neville (Flow, Claro Video)

Un documental construye el retrato de Lorne Michaels mediante testimonios, revelando al esquivo productor que ha moldeado SNL y la comedia estadounidense durante cincuenta años. Disponible en varias plataformas de alquiler.

Con motivo de los 50 años de Saturday Night Live —ese programa señero y en algún momento revolucionario de la comedia estadounidense por televisión, semillero del que salieron casi todas las grandes figuras cómicas de ese país (y Canadá)—, se realizaron muchos documentales, programas especiales, películas de ficción y hasta conciertos celebratorios. Un poco tarde a ese proceso —quizás porque el personaje es más arduo de amarrar o tal vez porque el propio hombre lo quiso así— aparece Lorne, que no es otra cosa que un documental sobre Lorne Michaels, el creador y productor del programa en sus orígenes y, salvo por un breve período de tiempo, hasta la actualidad.

Pero a diferencia de los comediantes del show —con sus historias intensas, salvajes y sus carismáticas personalidades— o la del propio programa en sus detalles, Michaels no es una figura pública tan conocida. Detrás de escena, claro, es el Rey. Y todos lo aman, lo respetan, le temen, trabajan para su satisfacción y le deben todo o casi todo en sus carreras. Pero el tipo es más bien oscuro, reservado, metódico. Se sabe poco y nada de su vida privada, su página de Wikipedia está llena de datos falsos, no le gusta mucho aparecer en cámara y en todo el documental jamás se habla ni se muestra a su esposa o a sus hijos.

¿Cómo hizo entonces Neville, veterano de este tipo de documentales sobre celebridades, para resolver el asunto? Bueno, armó un coro de voces que empujan, ayudan y acompañan a armar una historia más pública que privada. Si bien hay algunos detalles que se cuelan de su pasado, de su infancia, su familia y su vida, lo principal pasa por conocer a un tipo que desde mediados de los ’70 hasta hoy no hizo otra cosa que dedicarse, semana a semana, a sacar el programa de comedia más popular de los Estados Unidos al aire. Y, sobre todo, en vivo. Eso de «Live from New York, It’s Saturday Night» no es una frase hecha: hacer el programa es tener una bomba de tiempo entre las manos que detona cada sábado.

El realizador de 20 Feet From Stardom debe rebuscárselas usando animación, metiendo su propia voz en off para preguntarse a sí mismo cómo resolver hacer un documental aceptado por el propio Michaels pero en el que no parece querer participar demasiado y, como suele hacerse en estos casos, confiando en el testimonio de terceros para armar la trama. Es probable, siguiendo la tradición satírica de SNL, que los «problemas» del documental estén exagerados para generar un efecto cómico, pero lo cierto es que la historia, en definitiva, la cuentan aquellos comediantes y guionistas que atravesaron junto a Michaels parte de su historia en el show.

Y es así que van recordando etapas y momentos personajes de las primeras camadas (Chevy Chase, Steve Martin) y de las posteriores —en 1980 el hombre se abrió del show para volver en 1985—, como Tina Fey, Adam Sandler, Maya Rudolph, John Mulaney, Andy Samberg, Bill Hader, Chris Rock, Tracy Morgan, Martin Short, Jimmy Fallon, Kristen Wiig, Dana Carvey, Mike Myers, Michael Che, Colin Jost y Conan O’Brien, entre otros, además de colaboradores como Paul Simon y el multiple host Alec Baldwin, ambos amigos personales de Michaels, de los pocos que aparentemente tiene.

La mayoría de los entrevistados recordará momentos, escenas y situaciones de la historia del show pero, más que nada, Lorne tratará de contar cómo es trabajar con esta personaje reservada y metódica, que cena hace 50 años la misma comida en los mismos dos restaurantes, que se comunica de una manera discreta pero que todos capturan muy bien, y que ha logrado llevar este extravagante barco a buen puerto, pese a muchas mareas y tormentas, a través de medio siglo. Y lo harán de una manera muy completa, si bien queda clara la sensación de que nadie quiere meterse demasiado en temas conflictivos. Lo que sí queda en evidencia en algunos testimonios es una verdad de la que poco se habla: que Michaels sigue estando más pendiente del show que del business en un ecosistema mediático que funciona exactamente al revés.

Toda esta historia, como es habitual, se irá contando mientras en paralelo Neville nos muestra cómo es el día a día de la producción de uno de esos shows semanales en esta época. No será siempre el mismo (cambia el presentador de Ryan Gosling a Timothée Chalamet, de Ayo Edibiri a Emma Stone), pero la mecánica no cambia casi nada. Cada día tiene sus rutinas, pruebas y descartes, que Michaels va ajustando de manera por momentos algo brutal hasta llegar al producto final que es el que sale en vivo. A la par también Neville habla de la carrera como productor de Lorne por fuera de SNL: se sorprenderían al saber cuantos films y series míticas lo tienen en ese rol.

Lorne, perdonen la cacofonía, se suma al lore del aniversario de Saturday Night Live. Más allá de lo que uno pueda pensar de su actualidad, es innegable que se trata del gran escenario por el que pasaron los mejores y más importantes comediantes del último medio siglo, un espacio lleno de controversias, humor y momentos que forman parte de la memoria de millones de espectadores en todo el mundo, especialmente en los Estados Unidos, en donde es parte del acervo cultural del país. Y todo eso, o casi todo, se debe al ojo de Lorne Michaels, el silencioso y enigmático hombre detrás de cámaras que, gracias a su mano maestra, hizo estallar de risa a varias generaciones.