
Estrenos online: crítica de ‘Sí, cambio’, de Juan Morgenfeld (Gaumont)
Una detective privada pasa los días en su auto siguiendo a un sospechoso al que casi nunca ve. Mientras intenta avanzar con el caso, revisa sus vínculos más cercanos hasta que la aparición inesperada de una vecina desarma la investigación y su vida personal.
Autor de una extensa filmografía, Matías Szulanski parece haber empezado a armar alrededor suyo una suerte de movimiento que, a su modo, podría equipararse al del mumblecore del cine estadounidense, con otros actores, guionistas y directores de su mismo universo haciendo también películas relativamente similares sobre las andanzas románticas de jóvenes en ciudades argentinas. Sí, cambio es la opera prima de Juan Morgenfeld, coguionista y coproductor de algunas películas de Szulanski, lo mismo que su protagonista, Tamara Leschner, que supo actuar en otros films del realizador de Cuento de verano y Buenas noches, y que también dirigió una película.
Estrenada mundialmente en el BAFICI 2026, Sí, cambio tiene similitudes y diferencias con la obra de Szulanski. Es visualmente más prolija y, si se quiere, cuidada, y tiene un elenco más amplio y con varias caras reconocibles. Aquí, Leschner (quien dirigió a su vez Te amo, Antoño, presentada en el mismo BAFICI) encarna a Carla, una apática detective privada que debe investigar la vida de un hombre misterioso que, en apariencia, se esconde en un departamento. La trama es una excusa para que la chica, mientras espera, pierda su tiempo y vaya teniendo encuentros y desencuentros con amigas, con su madre y con desconocidos, para que oiga historias alrededor suyo y trate de reconectarse con su vida.

A Carla se la ve siempre entre aburrida y fastidiosa, molesta con los giros que lleva su vida y obligada a responder a un jefe que, del otro lado del teléfono (Horacio Marassi), le da indicaciones y le pide informes y novedades. La mayoría de los encuentros que tendrá serán con chicas que viven en un universo si se quiere «palermitano», con su madre viuda que busca ayuda esotérica online para conseguir pareja y, en especial, con una vecina llamada Alicia (María Villar, actriz de varios films de Matías Piñeiro), con la que tiene una relación que se adivina tensa, pero que se va aflojando con el paso del tiempo.
Morgenfeld aprovecha la excusa para ir armando escenas de diálogos que parecen tener un espíritu improvisatorio —el film se rodó en seis días— y que van girando el tono hacia la comedia urbana de costumbres. Con el correr del tiempo aparece en Carla (a la que su jefe llama reiteradamente «Santonja») una angustia si se quiere más existencial que puede estar ligada a su soledad y a su dificultad para conocer y relacionarse con la gente.
Amena y agradable, la película combina situaciones curiosas con otras burlonas —las bromas con costumbres que el film califica como snobs, especialmente desde lo alimenticio, se vuelven un tanto cansinas— y que pintan un universo que a la protagonista parece de a ratos abrumar. Pese a no ir a fondo en su situación personal, Sí, cambio logra de todos modos ir retratando las dificultades de una chica a la que le cuesta conectar con el mundo que la rodea. Aún cuando no hable mucho —tiende más a escuchar/tolerar a los demás hablándole mientras ella pone una rejtmaniana cara de nada ante lo que le dicen—, la protagonista va construyéndose como uno de esos personajes que circulan por la ciudad, observan las vidas de los otros y raramente participan. Hasta que, finalmente, dan el paso clave y lo hacen.
Del jueves 23 al miércoles 29 de julio, a las 21.30hs en el Cine Gaumont, Av. Rivadavia 1635, CABA. Entradas, acá.



