
Estrenos: crítica de ‘Lu & Pau’, de Nicanor Loreti
Dos amigas quieren evitar que la hermana de una de ellas vaya a la cárcel consiguiendo 30 mil dólares en poco tiempo y metiéndose en infinitos problemas. Con Jazmín Stuart y Lorena Vega. Estreno: 27 de agosto.
Una versión argenta de Thelma & Louise contada con un espíritu tarantinesco y rodada en la provincia de Misiones, Lu & Pau promete desde su dupla protagónica, que incluye a Lorena Vega y Jazmín Stuart, dos reconocidas actrices y directoras (de cine y teatro) con ganada reputación en ambos terrenos. Dirigida por Nicanor Loreti, el realizador de Kryptonita y Diablo, entre muchas otras, este thriller criminal es más original desde su planteo que en su desarrollo, un tanto trabado y reiterativo. Con una estructura un poco desencajada, lo que queda es ver a estas dos grandes actrices tratando de sacarle todo el jugo posible a un film que no está del todo a la altura de sus respectivos talentos.
Lu (Vega) y Pau (Stuart) se conectan más que nada a partir de una persona en común, a la que oímos en su voz en off pero vemos poco: ella es Jessi (Paula Mazone), muy amiga de la primera y hermana de la segunda, además de reciente madre. Lo cierto es que Jessi está por ir a la cárcel y para poder evitarle esa inminente condena ambas necesitan recaudar 30 mil dólares para «coimear» a un fiscal y que la libere de culpa y cargo. Y como ninguna tiene ese dinero, lo que Pau craneará será conseguirlo como sea. Si es robando, así será.

De hecho, la historia arranca cerca del final, en medio de un acelerado y caótico atraco que funciona como la mejor escena del film, ya que tiene a ambas actrices adentro de un auto enredadas en peleas y discusiones sobre lo que están haciendo… bastante mal por cierto. Pero luego de ese impacto inicial la película se retrotraerá al inicio del asunto en el que están metidas y le costará recuperar esa intensidad con la que arrancó. Lo que de allí en adelante se intentará contar es cómo las chicas terminaron cayendo en esa riesgosa situación de persecución policial.
Y allí, salvo por una secuencia en un casino en el que las chicas parecen tener casi todo el dinero que necesitan hasta que las cosas se complican (digamos que Pau no es particularmente confiable, en especial tras consumir cocaína), Lu & Pau entra en una deriva un tanto inconsecuente, una acumulación de personajes y situaciones que pueden causar ligera gracia por unos segundos pero luego se olvidan y confunden, incluyendo otros criminales, policías, abogados y personajes de diversos submundos.
Lo mejor que tiene el film para ofrecer es la química natural entre ambas actrices, que le ponen el cuerpo a un guión limitado que muchas veces las lleva a repetirse una y otra vez (son los diálogos con más «boluda» por frase de toda la historia del cine), y de los que les cuesta salir bien paradas. Pero hay algo de esa química que engancha y que podría replicarse en películas que sepan mejor aprovechar el talento de ambas. Irregular y fallida, este combo de cine negro y comedia de aventuras criminales no tiene la suficiente fuerza para sostener su intenso arranque y, al volver a esa escena sobre el final, es claro que el entusiasmo ya no es el mismo. Y la garra de las actrices no logra disimularlo ya mucho más.



