
San Sebastián 2026: crítica de ‘Mugalim’, de Ayana Nurdinova (New Directors)
Zhandos, un querido profesor de música de una pequeña ciudad kazaja, ve su oportunidad de escapar cuando un mecenas nostálgico aparece inesperadamente. En New Directors.
Una película tradicional, casi académica, con todo lo que eso puede implicar, Mugalim retrata un período en la vida de Shandos, un profesor de música de una escuela en la pequeña ciudad de Balkhash, en Kazajistán. El hombre es un eximio pianista y siente que, en buena medida, desperdicia su vida trabajando allí, más que nada porque se gana la vida tocando en fiestas sociales (bodas, cumpleaños, aniversarios, etcétera) en las que nadie le presta la menor atención. En la escuela, si bien los alumnos son dóciles, tampoco parece encontrar demasiada satisfacción personal.
A eso se le suman otros problemas, como una difícil relación con su madre, con un amigo/colega que insiste en que toque en el aniversario de un tío suyo —una «persona influyente» que vuelve a la ciudad para ese festejo— y con la directora de la escuela, personas que tienden más a fastidiarlo que otra cosa. A la par debe a veces ocuparse de un vecino con algún tipo de problema psiquiátrico cuya madre parece superada ante la difícil tarea de cuidarlo.

Todas estas cargas se acumulan sobre su espalda y Zhandos siente que su futuro pasa por irse a una ciudad más grande y crecer allí como artista. Y Mugalim irá narrando las distintas circunstancias que le toca atravesar mientras se prepara para dos eventos —uno escolar y el otro, social— que terminan afectando la decisión a tomar respecto de su futuro.
Una película en extremo simple que si bien es sensible y humanista raramente le escapa a un tono medido, tradicional, como un «cuento con moraleja» que se adivina desde el principio. Es claro que Zhandos no termina de ver esas otras cosas que pasan alrededor suyo y que una serie de previsibles giros dramáticos lo pondrán ante la posibilidad de revisar el lugar que él y lo que hace tienen en ese pequeño pueblo.
Mugalim es un homenaje a esos maestros de pequeñas ciudades que, sin llamar la atención sobre su talento y muchas veces hasta dejando pasar oportunidades para el lucimiento personal, dejan un legado en los alumnos que, a lo largo de los años, aprenden de ellos. Y esa sinceridad es lo más noble y amable que tiene esta discreta película asiática, que quizás sea demasiado cauta hasta para transmitir su cariño por su protagonista.



