Venecia 2026: crítica de ‘Zoom In, Zoom Out’ (‘Faxian zhi lü’), de Dong Jie (Settimana della Critica)

Venecia 2026: crítica de ‘Zoom In, Zoom Out’ (‘Faxian zhi lü’), de Dong Jie (Settimana della Critica)

por - cine, Críticas, Festivales
04 Sep, 2026 11:59 | Sin comentarios

Tras la desaparición de su compañero, Shi y la novia de Gao buscan respuestas en los mundos físico y digital, descubriendo cosas inesperadas sobre su vida. En la Semana de la Crítica.

Cualquiera que pase un tiempo en China podrá notar que la relación que los jóvenes tienen allí con sus dispositivos móviles es de una intensidad que supera, por lejos, la de cualquier habitante de países occidentales. Si bien es usual ver en todo el mundo la gente pegada a sus teléfonos celulares, la relación que se establece allí es de una dependencia que por momentos parece brutal. En público es fácil ver a las personas chateando pero también haciendo pedidos online, jugando, apostando y hasta —y esto lo he visto con mis propios ojos— comprando y vendiendo acciones de compañías como si fuera algún tipo de jueguito para pasar el rato. Ese universo está retratado de un modo más psicológico que realista en la opera prima de Dong Jie, que va y viene del mundo real al virtual para armar algo así como una pesquisa policial sobre la desaparición de un joven.

El protagonista es Shi (Sun Yang), un joven solitario que trabaja programando juegos para una compañía que es propiedad de un amigo suyo. Su vida parece pasar por ahí hasta que se da cuenta que su compañero de departamento, Gao, no aparece en el departamento que comparten. Y no tiene manera de ubicarlo. A partir de ahí comienza una suerte de investigación para saber su paradero, pero una que transcurre mucho más en el mundo virtual que en el real. Gao tenía una fuerte presencia online y Shi se mete en sus redes, se hace pasar por él en juegos virtuales e intenta descifrar inicialmente allí su paradero.

La que aparece para acompañarlo y ayudarlo en su búsqueda es YY (Zhao Tian’ai), la novia de Gao, que lo ayuda también en esos escenarios que el film presenta con un tipo de animación algo rudimentaria. Desentendiéndose de su trabajo y de sus cosas, pronto Shi empieza a relacionarse cada vez más con YY mientras que, en paralelo, nuevas pistas aparecen respecto al posible paradero de su roommate. ¿Estará vivo o muerto? ¿Pasó algo con él, tuvo un accidente, se suicidó o algo más extraño se esconde en su desaparición?

La película utiliza ese misterio para intentar meterse en los mundos que habitan jóvenes como Shi y YY. Si bien en un momento la tarea «detectivesca» de Shi lo devuelve al mundo real —su investigación va por el lado de encontrar al delivery boy que le trajo a Gao lo último que recibió—, más que nada se va mudando al mundo virtual, intentando buscar allí no solo conexiones y/o sospechosos sino entender el mundo en el que Gao vivía a través de su avatar. De a poco, Zoom In, Zoom Out deja de ser una investigación de paradero para convertirse en algo así como un viaje al mundo de jóvenes chinos que experimentan la realidad de una manera en la que muchos no estamos acostumbrados.

Si bien no se habla específicamente de IA, la película de Dong ofrece visualmente un mundo que va y viene entre formatos y que se plantea a la vez cuántas de las relaciones y conexiones que tenemos hoy son con personas físicas o con íconos y avatares, y cuánto de lo que somos en el mundo real se traslada al virtual. Quizás, parece sugerir esta elaborada y sugerente película, la vida y la muerte sean conceptos analógicos que pronto dejarán de ser entendidos tal como fueron hasta hace poco. Quizás haya un lugar que por ahora se presenta entre misterioso y distópico en el que la gente no desaparece nunca: sigue viviendo por y para siempre.