Estrenos online: crítica de ‘Matchbox: la película’, de Sam Hargrave (Apple TV)

Estrenos online: crítica de ‘Matchbox: la película’, de Sam Hargrave (Apple TV)

por - cine, Críticas, Estrenos, Online, Streaming
08 Oct, 2026 05:15 | Sin comentarios

Un agente encubierto de la CIA regresa a su pequeño pueblo tras años de ausencia e involucra accidentalmente a sus amigos de la infancia en una persecución internacional que los llevará por todo el mundo para detener una amenaza nuclear.

En la serie The Studio, una de las bromas recurrentes de un episodio consistía en tratar de contratar a Martin Scorsese para que dirigiera una película basada en el Kool-Aid Man, la mascota de esa famosa bebida en polvo. No será la primera ni la última de las marcas que intentan pisar en Hollywood con películas que sirven como campañas comerciales. Mattel, especialmente, sabe del tema. Le fue increíblemente bien con Barbie: The Movie así que seguramente sus ejecutivos deben haber pensado qué otro producto tenemos para llevarlo por similar camino. ¡Los cochecitos de Matchbox, claro! Ni siquiera hace falta un guión para filmarla. Será cuestión de poner unos automóviles en movimiento y listo.

Más o menos eso es Matchbox: The Movie, película de gran presupuesto que a juzgar por su estreno directamente en la plataforma de Apple TV no verá la gloria ni tendrá la taquilla de Barbie. Supongo que nadie lo imaginaba ya que aquí no se les cayó una sola idea original. La película no es otra cosa que un remedo de tantos films de acción que se estrenan directo en pantalla chica, una versión miniaturizada (sí, como los autos) de los viejos tanques de taquilla de la gran pantalla de cine. Todo igual, pero en versión reducida, repetida, reformulada.

La película ofrece diez minutos de gracia en los que uno piensa que verá algo retro, una suerte de aventura de pandilla juvenil en los años ’90, pero eso dura poco. Es la excusa, más que nada, para presentar a los personajes y, sobre todo, al PRODUCTO. Es que la pandilla de amigos que la protagoniza estaba constituida por cinco chicos que eran fans de los pequeños autitos y hasta se hacían llamar «The Matchbox Gang». Pero Sean, antes de atreverse a declararle su amor a Aimee, se va del pueblo de Ohio en el que viven ya que su padre decide radicarse en Chicago. Y la pierde de vista a ella y a sus otros tres compinches de la preadolescencia.

Casi treinta años después, Sean tiene el cuerpo y la cara de John Cena, por lo que es obvio que lo encontraremos en medio de una escena de acción. En este caso como un agente encubierto de la CIA en medio de una operación en el desierto ligada a capturar una ojiva nuclear o algo por el estilo. No importa demasiado. Lo que importa es que el hombre hace lo suyo y, al volver a casa, se entera que el tío de Aimee, Smalley (Bill Camp), el simpático mecánico que les inculcó el amor por los cochecitos de Matchbox, ha muerto. Viaja allí, se reencuentra con sus amigos y en medio de la salida nocturna se dan cuenta que están siendo todos perseguidos por alguien que quiere esa ojiva nuclear. O algo así.

La adulta Aimee, encarnada por Jessica Biel, es ahora una veloz conductora de autos de carrera; Ted (Arturo Castro), es un maestro gay, casado y con hijos; y los otros dos, Charmaine (Teyonnah Paris) y Crosby (Sam Richardson), periodista y constructor, son también pareja. Ninguno tiene idea de qué hace Sean y menos aún cómo manejarse en medio de una escena de acción. Pero para eso está John Cena, que los mete y los saca de problemas una y otra vez, en medio de escenas de persecuciones cada vez más grandes e intensas. De por medio tendrán que lidiar con una traición interna en la CIA en la que pueden estar implicados el Agente Mosier (Corey Stoll), la Agente Helen (Danai Gurira) o algún otro con cara de sospechoso que ande dando vueltas por ahí.

De ahí en adelante, el director de la saga Extraction se olvidará de cualquier particularidad que este film pueda tener y filmará una serie de largas escenas de acción como si estuviera haciendo una nueva secuela de esa otra serie de películas. Sí, en el medio habrá alguna zona para bromas, malos entendidos, tensiones románticas y algunos apuntes que parecen filmados por y para seres humanos. Pero el resto del metraje consistirá en ver cómo esta pandilla recorre distintas locaciones internacionales mientras batalla contra los que, finalmente, se revelarán como sus enemigos.

Son 128 minutos de tedio constante, una catarata de persecuciones que están razonablemente bien filmadas pero que no tienen ningún interés porque no parece haber nada en juego en ellas. A tal punto son tediosas esas largas escenas que uno preferiría que el film sea un producto aún más directamente publicitario mostrando los autitos en sí con tal de que haya escenas escritas y filmados por y para seres humanos. Seguramente hubiera sido mejor hacer una película a partir de esa breve secuencia de los años ’90 con un grupo de chicos jugando con sus Matchbox. Cuando ellos se hacen adultos, se llevan el poco encanto de Matchbox con ellos.