
Estrenos online: crítica de ‘La mangosta’ (‘The Mongoose’), de Mark Vanselow (Prime Video)
La veterana estrella de acción es un veterano de Afganistán que huye de la policía por Kentucky, Arkansas y Texas en un Shelby Super Snake mientras los flashbacks revelan cómo terminó prófugo. Con Ving Rhames, Marisa Tomei y Michael Chiklis. En Prime Video.
Como todos los años, casi religiosamente, un par de nuevas películas de acción con Liam Neeson se estrenan. Esta, curiosamente, sale directo por streaming, lo que quizás adelanta que no se trata de una de las mejores. Y al verla uno no puede más que comprobar que esa sospecha era correcta. La mangosta es un film de acción ligero y no demasiado logrado aún para los relativamente bajos promedios que suelen tener los diversos films protagonizados por el veterano actor convertido en tardío héroe de acción.
El subgénero al que se dedica The Mongoose —todas las películas de Neeson pertenecen a algún subgénero dentro del amplio abanico del cine de acción— es el de la persecución automovilística. No esperen un film que esté a la altura de los clásicos de Steven Spielberg en la materia. En manos del experto en coordinación de dobles de riesgo Mark Vanselow, lo que tenemos aquí es un bastante ligero retrato de la huida de un veterano de las guerras de Medio Oriente que es seguido por las autoridades por un crimen que no cometió… del todo.

La película comienza en plena persecución y tiene, por un lado, a Ryan Flanagan, apodado «Fang» (Neeson), un veterano de la invasión a Afganistán, que huye en un Shelby Super Snake de una esforzada persecución de la ley a través de las rutas de Kentucky. Fang parece un tipo relativamente afable y bromista que no está demasiado ansioso por la persecución en curso y que se la pasa hablando con la IA que tiene el auto, que lo informa de cualquier cosa que a él se le ocurre preguntarle. De a poco la película irá organizándose mediante no uno, sino dos flashbacks, que nos contarán cómo llegó allí.
El primero será de larga data e irá a Afganistán para mostrar situaciones traumáticas que vivió allí y presentar a su grupo de amigos de entonces (liderados por Ving Rhames) que tratarán de ayudarlo en esta nueva desventura. El otro flashback será más reciente y empezará contando su divorcio con su esposa Tara (Marisa Tomei, desaprovechada), la relación de ella con una nueva pareja y lo que pasa cuando Fang se topa con que este tipo es un golpeador violento que la dejó maltrecha en un hospital. Se imaginarán…
La película pone esa escapatoria en funcionamiento, una que empeora cuando Fang entra a Texas y su fuga cae bajo la órbita del intenso agente Pope (Michel Chiklis). Mientras unos tratan de atraparlo y otros de ayudarlo, Fang empieza a comunicarse con los medios (aquí aparece Laura Coates, de CNN, haciendo de sí misma) y su historia de vida como ex combatiente se da a conocer. De allí en adelante el público también será parte de la previsible historia.

La mangosta tiene un título «metafórico» que en algún momento se explicará y no significa más que eso. Por lo demás, el film maneja un llamativamente bajo nivel de adrenalina para este tipo de relatos, ya que parece más interesado en mostrar que Fang era un gran soldado que en verlo escaparse de sus perseguidores. De hecho, las escenas más violentas de la película no suceden allí sino en el flashback a Afganistán, escenas que de alguna manera deberían explicar porqué el hombre actúa como actúa.
Y no hay mucho más, amigos. Cien minutos de Liam Neeson haciendo a media máquina una de Liam Neeson. Los que siguen religiosamente su filmografía como action hero la disfrutarán pero no la pondrán en su Top 10 (el hombre lleva unas 22 películas desde que en 2008 empezó a dedicarse al asunto con Taken / Búsqueda implacable) ni mucho menos. Y los que aún no son parte del circuito de fans, les conviene empezar por otro lado.



