Crítica: «Al filo del mañana», de Doug Liman

Crítica: «Al filo del mañana», de Doug Liman

por - Críticas
08 Sep, 2014 12:18 | comentarios

Esta nueva «sección» tomará en cuenta una serie de películas que no se colocan ni en el ámbito de los estrenos comerciales de la semana, ni de los filmes que pasan por festivales, ni el ya usado «no estrenos», dedicado a películas que no llegaron a tener una salida comercial en la Argentina. «Crítica», como […]

edge_of_tomorrow_ver4_xlgEsta nueva «sección» tomará en cuenta una serie de películas que no se colocan ni en el ámbito de los estrenos comerciales de la semana, ni de los filmes que pasan por festivales, ni el ya usado «no estrenos», dedicado a películas que no llegaron a tener una salida comercial en la Argentina. «Crítica», como sección, tomará el resto de las películas, en especial aquellas que por diversos motivos no pudieron reseñarse en el momento de su estreno y que luego las pude ir recuperando. Aquí entrarán también algunas películas relativamente nuevas (no los «clásicos», esos van por otro lado) que por un motivo u otro no se comentaron en su momento.

Dos aclaraciones: esta sección no pretende ser exhaustiva ni tomar todas las películas que veo después de su estreno, sino solo las que me resultan interesantes de comentar. Por otro lado, tomando en cuenta que son películas que ya circularon en salas y ahora están editadas (video, DVD, BluRay, online, lo que sea), las críticas tendrán más SPOILERS que lo habitual, ya que están también para comentarlas y discutirlas con espectadores que ya pueden haberlas visto.

edge-of-tomorrowArrancamos con AL FILO DEL MAÑANA, película que me perdí durante su estreno ya que estaba de viaje (lo mismo me pasó con otros «tanques» que llegaron en mayo como las nuevas de CAPITAN AMERICA, X-MEN y GODZILLA, que llegaron acá en la época en la que yo estaba en Cannes, y que comentaré cuando las vea y si siento que hay algo para decir sobre ellas). Dirigida por Doug Liman, un cineasta bastante competente que ha hecho mejores y peores películas a lo largo de su carrera, el arma secreta del filme es el guión del también director Christopher McQuarrie, a quien conocemos desde LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE.


Basada en un comic japonés, la película cuenta con otra arma poderosa aunque no tan secreta. Estoy hablando de Tom Cruise, para mí uno de los mejores actores del cine norteamericano, uno de los que mejor entiende el rol del actor en este tipo de producciones, el de ponerse al servicio del espectáculo y del espectador, jamás intentando «fascinarlo» ni demostrarle nada, sino tratando de ser un conductor emocional para que el público pueda «meterse» de lleno en la película. Y en ese sentido, Cruise jamás decepciona, cumpliendo a la perfección con la tarea de transmitir la confusión inicial que siente este Mayor del Ejército Norteamericano, de apellido Cage, que pasa de ser el encargado de Relaciones Públicas a tener que ir al frente de combate sin tener la más mínima experiencia en el frente.

edge-of-tomorrow--tom-cruisesEl «combate» no es del todo común ya que el mundo ha sido invadido por una suerte de criaturas intergalácticas, especie de arañas gigantescas que parecen arrasar con todo a su paso. Y una invasión a Europa parece ser el último intento medio desesperado de las fuerzas «aliadas» para detenerlos. Cage, inexperto en combate, es enviado ahí, pero en el primer enfrentamiento es literalmente bañado por un líquido viscoso de una de estas criaturas, asunto que termina dándole unos poderes bastante peculiares y que hacen recordar a la película GROUNDHOG DAY. Esto es: cada vez que muere en el campo de batalla vuelve a vivir, un día antes, y a atravesar la misma situación bélica cada vez. El se va dando cuenta, claro, pero para los otros es siempre la primera vez.

El asunto avanzará por ese lado, con un Cage cada vez más experto y conocedor de lo que sucederá en las batallas, y de a poco asociándose con algunos aliados que lo entienden y tratan de sumarse a su manera de enfrentar el conflicto, que es tratar de encontrar otras salidas al choque bélico directo. Entre los que lo ayudan está  Rita (Emily Blunt), un soldado que pasó por una situación similar a la de Cage y que es la única que  puede ayudarlo a avanzar más allá de lo que parece un enfrentamiento insoluble e insuperable. Ella sabe un secreto, también, acerca de la «condición» de Cage, que marcará a fuego el resto del filme.

La trama no solo es ingeniosa desde la construcción ya que logra adaptar ese giro humanista que tenía la comedia de Harold Ramis a un campo bélico. Si bien los resultados no son los mismos (la última media hora y, especialmente, el apurado final, no están a la altura del resto del filme), AL FILO DEL MAÑANA intenta ser para todo conflicto bélico lo mismo que era esa película para, digamos, la manera de enfrentarse a la vida. La idea del conflicto permanente e insoluble que no puede superarse porque tanto unos como otros insisten en permanecer «trabados» en el mismo asunto sin posibilidades de avanzar es una crítica política mucho más contundente que la de muchas películas que pretenden hablar más directamente del tema.

edge-of-tomorrow-1Al tener como enemigos una raza de criaturas evolucionadas, el filme evita cualquier link directo con la realidad, pero no así con su lógica. Los conflictos bélicos se vuelven eternos y repetitivos porque funcionan como un deja vu permanente que nadie se atreve a cortar porque, en cierto modo, les da una razón para existir. La película no se atreve a ir demasiado lejos en esa teoría y por momentos peca de lo que critica: convertirse en una serie de largas secuencias bélicas continuas con un estilo cercano al videogame. Pero Liman sabe que Cruise sabe y que nosotros sabemos, por lo que va dosificando esas escenas en el filme de manera tal que promediando el relato ya la película logra volverse una de intriga, por un lado, una reflexiva, por otro, y –finalmente– una, en cierto punto, romántica.

Tengo la impresión que sin su un tanto agotadora media hora final y sin ese cierre que parece querer apurar las cosas (o facilitar una posible secuela) estaríamos hablando de una película extraordinaria. Es cierto que es brillante: narrativamente sólida, visualmente impactante, políticamente inteligente. Tal vez –clásico problema de las películas bélicas norteamericanas– Liman no se atreve a ir lo lejos que debería en su hipótesis ya que toma en cuenta que el público en su país tampoco acepta demasiado bien la idea de que todo conflicto bélico es básicamente inútil e inservible, especialmente si no cambian las maneras de enfrentarlo.

AL FILO DEL MAÑANA apuesta por la inteligencia en lugar de la fuerza bruta. Tanto en el cine, como en la guerra.