Streaming: crítica de “Sex Education” (Temporada 1)

Streaming: crítica de “Sex Education” (Temporada 1)

por - Críticas, Estrenos, Series, Streaming
13 Ene, 2019 09:06 | 1 comentario

La serie británica, que debutó en Netflix el 11 de enero, es una excelente exploración de las confusiones del mundo adolescente en un estilo que recuerda al mejor John Hughes. Con Asa Butterfield y Gillian Anderson en los roles principales.

En un universo en el que podrían juntarse las películas de John Hughes de los ’80 con un humor corrosivo y una franqueza (sexual) británicas de hoy funciona SEX EDUCATION, acaso uno de los mejores productos originales de Netflix de los últimos tiempos. Si uno quisiera resumirlo en términos más actuales –y manteniéndose dentro de los productos de esa compañía– podría decir que la serie creada por Laurie Nunn es una gran combinación entre la comedia de high school de AMERICAN VANDAL con los personajes y algunos de los escenarios de THE END OF THE FUCKING WORLD.

Pero lo que tiene de especial, y de único, esta serie que debutó el 11 de enero y se compone de ocho episodios de 48-55 minutos cada uno, es que puede ser, a la vez, franca y pudorosa, sarcástica y tierna, emotiva y cruda. Y en casi todo momento no se traiciona ni la lógica de los personajes ni el tono de la serie. Hay una clara decisión de plantear una situación si se quiere bastante absurda como disparador de la trama y usarla como punto de partida para hablar de sexo de una manera en la que pocas veces se habla en las series para un público preferentemente adolescente.

Sex Education – Temporada 1

La excusa para que todos hablen de sexo en esta serie está ligada a la familia protagónica, compuesta por Otis (Asa Butterfield, el chico de HUGO y EL JUEGO DE ENDER, entre otras, todo un veterano de 20 años), quien interpreta a un adolescente de 16, y su madre, Jean (la gran Gillian Anderson, de pelo corto y platinado) que encarna a su madre, una terapeuta sexual en apariencia muy liberal a la hora de hablar del tema con su hijo y de practicarlo con quien se cruce en su camino.

El problema es que esa falta de límites sexuales –y algunas experiencias incómodas de la infancia– han convertido a Otis en un curioso ejemplar: alguien que tiene terror a todo lo que tenga que ver con el sexo –no puede ni masturbarse– pero que a la vez sabe mucho, por escuchar a su madre, de los problemas y placeres que conlleva. Salvo en su vida, claro. Una situación casual llevará a Otis a dar consejos sexuales a un compañero de la escuela, consejos que Maeve (Emma Mackey) escucha con fascinación. La chica, más experimentada y rápida que el tímido y confundido Otis, lo convence de armar una suerte de clínica sexual al paso para tratar a compañeros de la escuela que tienen problemas con ese tema. Básicamente, todos.

Sex Education Temporada 1

El punto de partida permite abrir el juego a una docena o más de personajes que a lo largo de la primera temporada de la serie irán llevando adelante –o no– sus conflictos personales con la ayuda, habitualmente positiva pero no siempre, del sabio pero inexperto Otis. Pero el eje principal pasará más por la relación entre Otis y Maeve, la clásica amistad que siempre parece ser más que eso. Y la de Otis y su mejor amigo, Eric (Ncuti Gatwa) , un chico gay de origen africano con sus propios inconvenientes. Y la de Maeve y su novio, un atleta promisorio del colegio. Y, claro, la muy confusa relación que Otis tiene con su madre Jane.

En un espíritu similar al de las películas de Hughes, la serie logra armar una larga serie de complicados personajes, ninguno de ellos fácilmente ubicables en los roles clásicos de la high school movie. Si bien los grupos tradicionales están (los populares, los bullies, los deportistas, los marginales, los nerds, etc), al desnudarse muchas veces emocionalmente ante Otis por sus dificultades sexuales y/o de pareja, terminan siendo personajes reconocibles y queribles, permitiendo que el espectador vea por debajo de la fachada que presentan ante los demás. Ese, quizás, sea el gran secreto de la serie.

Sex Education Temporada 1

El otro, por supuesto, tiene que ver con que, alejados del puritanismo de buena parte de las series norteamericanas, los británicos parecen poder tratar estos temas de una manera mucho más franca y natural, sin tantas hipocresías. Una escena ligada a un aborto está tratada con una naturalidad llamativa (y es emocionalmente potente), algunos de los conflictos de los personajes para desarrollar sus vidas pueden ser graciosos y absurdos pero en todo momento se deja entrever los conflictos, el dolor y las tensiones que los generan. Si bien en algún momento la serie peca de “psicoanalizar” demasiado a sus personajes, se mantiene por lo general dentro de los límites de lo tolerable. Es que la propia lógica de la trama muchas veces lleva inevitablemente a eso.

Y el último secreto está en el casting. Butterfield está perfecto como el chico inteligente, tímido y conflictuado que enseña lo que no sabe y que no puede poner en práctica en su vida lo que aconseja a los demás, desde lo sexual hasta cuestiones de relación y convivencia. Mackey –que luce como una heredera punkie de Margot Robbie– encarna a la perfección a la típica chica de aspecto intimidante pero emocionalmente frágil. Gatwa es una revelación, escapando del cliché del “amigo gay” para mostrar, especialmente en un episodio bastante centrado en él, las dificultades que atraviesa un chico como él. Y Anderson, que tiene un rol más secundario de lo que da a entender la promoción de la serie, logra combinar muy bien la ambigüedad de esta madre que parece muy liberal pero es en extremo sobreproctectora.

Sex Education Temporada 1

Creada por la autora teatral Laurie Nunn y dirigida por Ben Taylor (los primeros cuatro episodios) y Kate Herron (del quinto al octavo), SEX EDUCATION es una serie, además, perfecta para esta época compleja, encontrando en la empatía, la solidaridad, la franqueza y el humor la mejor solución para hablar de temas que últimamente se han vuelto muy complicados de lidiar en términos artísticos. Es la primera gran comedia de Netflix de 2019. Esperemos que no sea la última.

Nota: como toda buena serie británica que se precie, a la manera de THE END OF THE FUCKING WORLD, la banda sonora es una mezcla de temas de muchos estilos y épocas, incluyendo clásicos y varios hallazgos. La única constante es la presencia, simbólicamente importante, de Ezra Furman, tanto dentro como fuera de la trama. Acá, la banda sonora.