Debates: ¿Hay un Nuevo Cine Industrial Argentino?

Debates: ¿Hay un Nuevo Cine Industrial Argentino?

por - Críticas
06 Sep, 2015 08:21 | comentarios

Desde hace exactamente veinte años –si tomamos el lanzamiento de HISTORIAS BREVES como punta de lanza de lo que luego se dio en llamar Nuevo Cine Argentino– que los cineastas surgidos de las escuelas de cine y en su gran mayoría nacidos después de la década del ’70 se han convertido en la cara del […]

clan-graficaDesde hace exactamente veinte años –si tomamos el lanzamiento de HISTORIAS BREVES como punta de lanza de lo que luego se dio en llamar Nuevo Cine Argentino– que los cineastas surgidos de las escuelas de cine y en su gran mayoría nacidos después de la década del ’70 se han convertido en la cara del cine nacional en lo que respecta al «cine de autor», independiente, de festivales o como prefieran llamarlo. Desde aquellas épocas hasta ahora se ha dicho y repetido que existía un divorcio entre las nuevas generaciones de realizadores nacionales y los espectadores. Más allá de las diferencias entre cada uno de los realizadores (no es la misma cantidad de público a la que llegan Daniel Burman y Lucrecia Martel, por más que ambos hayan estado en esa misma y fundacional selección de cortometrajes) hay un dato que es concreto y revelador: salvo una muy específica excepción, hasta 2013 ninguna película de la nueva generación de realizadores había superado la barrera del millón de espectadores en la Argentina. En tres años lo hicieron tres, dos de las cuales pasaron también la barrera de los dos millones y una se arrimó a los cuatro.

Durante sus primeros años en la profesión, los jóvenes realizadores nacionales cargaron con el sayo puesto por buena parte de la prensa y algunos sectores de la crítica de no poder o querer siquiera «conectar» con el público. Recuerdo muy claramente el reclamo por la falta de algo parecido a un «cine industrial de autor» como el que existía a principios de los ’70, en los años posteriores a la dictadura y a principios de los ’90 pero que prácticamente desapareció en los últimos veinte años. Me refiero a películas como CAMILA, LA HISTORIA OFICIAL, HOMBRE MIRANDO AL SUDESTE, UN LUGAR EN EL MUNDO o GATICA, que recibían altas calificaciones de la crítica y conseguían muchas veces un gran apoyo del público. Ese cine, se ha dicho hasta el cansancio, había desaparecido de las pantallas reemplazado por –vuelvo a citar a los críticos más duros del NCA– generaciones de cineastas que «hacían películas para festivales, para sus amigos, para cobrar subsidios o porque tenían unos papás con plata que los mandaban a universidades caras…»

relatos-salvajes-2En estos veinte años hubo excepciones y transformaciones, pero ninguna tan fuerte en lo que respecta a taquilla (no estoy hablando de calidad aquí, que quede claro) como la que se dio en estos últimos dos o tres en el aspecto comercial. Los cineastas del NCA han realizado, desde mediados de los ’90 hasta ahora, películas exitosas, pero hasta 2012 eran pocos los casos en los que se superaban los 500.000 espectadores (sólo cuatro películas) y apenas nueve más estuvieron entre esa cifra y los 200 mil. Al sumarle el bloque 2012-2015, esas 13 películas que habían superado los 200 mil espectadores pasaron a convertirse en 23. Esto es: diez películas superaron esa cifra en cuatro años frente a trece en 16. 


Los que sí habían llegado a superar el millón –Marcelo Piñeyro con TANGO FEROZ (que es pre-1995, ninguna de sus posteriores llegó a esa cifra), Juan José Campanella con la cuatrifecta perfecta de EL HIJO DE LA NOVIA, LUNA DE AVELLANEDA, EL SECRETO DE SUS OJOS y METEGOL, y Fabián Bielinsky con NUEVE REINAS— pertenecían a otra generación y sus modelos, con sus grandes diferencias entre sí, estaban siempre más cercanos al «gran público» que a la idea del «espectador especializado», estigma que acompañó al NCA desde sus principios.

tesis 4La única excepción a la regla –según los datos recopilados– fue UN NOVIO PARA MI MUJER, película que dirigió Juan Taratuto y que llegó al 1,4 millón de espectadores en 2008. Pero el éxito de esa película –o de IGUALITA A MI y DOS MAS DOS, otras dos protagonizadas por Adrían Suar y dirigidas por Diego Kaplan, que se acercaron al millón– se debe más a los recursos de la Factoría Suar, cuyos productos cinematográficos, de COMODINES (1997) hasta hoy siempre rondaron el millón de espectadores.

Sin contar ese particular caso, la barrera del millón para los cineastas jóvenes la terminó rompiendo en 2013, y por muy poco, una película como TESIS SOBRE UN HOMICIDIO (1.023.000 espectadores), de Hernán Goldfrid, un cineasta bastante menos conocido que otros de su generación pero que con esta adaptación literaria protagonizada por Ricardo Darín logró lo que parecía imposible para los nuevos directores. No hablo necesariamente de alumnos o ex alumnos de la FUC, aclaro, sino de los cineastas que arrancaron haciendo películas en los últimos veinte años surgidos en su mayoría de escuelas de cine. En el caso de Goldfrid, la ENERC.

secretoUn año y algo después, como es sabido, RELATOS SALVAJES logró una trifecta impecable: estuvo en la competencia del Festival de Cannes, en la del Oscar a mejor filme extranjero y rondó los 4 millones de espectadores, récord histórico del cine nacional, más allá de bizantinas discusiones sobre incomprobables cifras de la década del ’50. En lo que respecta a datos más o menos cuantificables de los últimos 50 años, dejó atrás a NAZARENO CRUZ Y EL LOBO, única película que había superado los 3 millones (hizo 3,4) en el año 1975.

Escribo esto el domingo en el que EL CLAN, de Pablo Trapero, a la vez, ha superado los dos millones de espectadores en la Argentina (y podría llegar a pasar los tres, colocándose en el tercer lugar histórico de la taquilla) y, a la vez, compite en el Festival de Venecia, algo que no hacía una película argentina desde 1998, cuando compitió LA NUBE, de Pino Solanas. Otro doblete inusual al que seguramente se sumará la candidatura local para ir al Oscar (después habrá que ver si la nominan allá, claro).

abzurdah2En 2015, y si bien no llegó al millón, ABZURDAH, de Daniela Goggi, está rondando los 800 mil espectadores mientras que SIN HIJOS, de Ariel Winograd, está cerca de los 500 mil y PAPELES EN EL VIENTO, de Taratuto, quedó apenas por abajo de los 400 mil. La pregunta que uno se hace es qué es lo que sucedió en estos años para que se produjera ese cambio.

Hay varias respuestas posibles, pero ninguna parece del todo convincente. Unos podrían decir que es totalmente casual y que esas películas no representan ningún cambio en la relación entre el público y el cine de los jóvenes realizadores. Otros podrían decir que lo que sucede es más bien lo contrario, que más allá de estas tres o cuatro películas, el cine de autor en la Argentina cada vez tiene menos público. Estarán lo que dirán que el apoyo de Telefé en las películas mencionadas fue fundamental para el éxito que tuvieron, algo que también podrían relacionar al cambio de mentalidad en lo que respecta a la producción de cine (desde la llegada de Axel Kuschevatzky) de ese canal. O que las películas que hicieron millones de espectadores los hicieron por sus actores y no por sus directores. O que ahora los «productos  comerciales» los dirigen realizadores más jóvenes. Y hay más respuestas posibles…

Y todos tendrían razón, en cierto punto. Pero también es verdad que antes no pasaba. Trapero ha hecho películas con Ricardo Darín y si bien fueron las más exitosas de su carrera hasta hoy (CARANCHO rondó los 615 mil y ELEFANTE BLANCO los 760 mil) están entre las menos exitosas de las del actor. Y Szifron ha hecho películas con Diego Peretti –otro actor taquillero– y apenas superó los 500 mil espectadores. No son cifras menores, obviamente, pero ni se comparan con los potenciales 3 y 4 millones de sus nuevas películas.

Relatos_1Si uno revisa la taquilla argentina de los últimos veinte años (1996-2015), las 22 películas que pasaron el millón de espectadores fueron en su gran mayoría muy distintas a las de los últimos dos años. Las cito todas (EL CLAN se ubica por ahora sexta pero en esta lista terminará seguramente segunda) y podrán observarlo ustedes mismos. Este es un Top 22 de las películas argentinas que pasaron el millón de espectadores entre 1996 y 2015, según cifras recogidas de distintas fuentes:

1.- RELATOS SALVAJES: 3.938.000 (Szifron, 2014)
2.- EL SECRETO DE SUS OJOS: 2.465.000 (Campanella, 2009)
3.-MANUELITA: 2.232.000 (García Ferré, 1999)
4.- PATORUZITO: 2.150.000 (Massa, 2004)
5.- METEGOL: 2.114.000 (Campanella, 2013)
6.- EL CLAN: 2.018.000 (Trapero, 2015, en cartel)
7.- CORAZON DE LEON: 1.705.000 (Carnevale, 2013)
8.- EL HIJO DE LA NOVIA: 1.694.000 (Campanella, 2001)
9.- UN ARGENTINO EN NUEVA YORK: 1.592.000 (Jusid, 1998)
10.- PAPA SE VOLVIO LOCO: 1.528.000 (Ledo, 2005)

11.- UN NOVIO PARA MI MUJER: 1.405.000 (Taratuto, 2008)
12.- COMODINES: 1.385.000 (Nisco, Barone, 1997)
13.- PAPA ES UN IDOLO: 1.357.000 (Jusid, 2000)
14.- NUEVE REINAS: 1.260.000 (Bielinsky, 2000)
15.- DIBU: LA PELICULA: 1.163.000 (Olivieri/Stoessel, 1997)
16.- BAÑEROS 3: 1.095.000 (Ledo, 2006)
17.- APASIONADOS: 1.062.000 (Jusid, 2002)
18.- LUNA DE AVELLANEDA: 1.052.000 (Campanella, 2004)
19.- LA FURIA: 1.046.000 (Stagnaro, 1997)
20.- CORAZON, LAS AVENTURAS DE PANTRISTE: 1.030.000 (García Ferré, 2003)
21.- TESIS SOBRE UN HOMICIDIO: 1.022.000 (Goldfrid, 2013)
22.- BANDANA: VIVIR INTENTANDO: 1.014.000 (2003)

clan4En cambio, si uno hace una suerte de Top 30 de taquilla solo tomando en cuenta a los cineastas más jóvenes de algún modo relacionados con el Nuevo Cine Argentino o con las escuelas de cine (aclaro, no es un Top 30 de todas las películas argentinas estrenadas en los últimos 20 años) se encuentra con un ranking con apenas cuatro coincidencias con la lista previa y con una gran diferencia entre las películas recientes y las de una década atrás o más (19 de las 30 son de esta media década). Aquí también, con datos que pueden no ser del todo exactos ya que distintas fuentes dan distintas cifras, el Top 30 sería el siguiente:

1.- RELATOS SALVAJES: 3.938.000 (Szifron, 2014)
2.- EL CLAN:  2.018.000 (Trapero, 2015, todavía en cartel)
3.- UN NOVIO PARA MI MUJER: 1.405.000 (Taratuto, 2008)
4.- TESIS SOBRE UN HOMICIDIO: 1.022.000 (Goldfrid, 2013)
5.- DOS MAS DOS: 998.000 (Kaplan, 2012)
6.- IGUALITA A MI: 832.000 (Kaplan, 2010)
7.- ABZURDAH: 784.000 (Goggi, 2015, todavía en cartel)
8.- ELEFANTE BLANCO: 757.000 (Trapero, 2012)
9.- CARANCHO: 615.000 (Trapero, 2010)
10.- EL MISTERIO DE LA FELICIDAD: 600.000 (Burman, 2014)

11.- TIEMPO DE VALIENTES: 500.000 (Szifron, 2005)
12.- SIN HIJOS: 484.000 (Winograd, 2015)
13.- DOS HERMANOS: 460.000 (Burman, 2010)
14.- ¿QUIEN DICE QUE ES FACIL?: 415.000 (Taratuto, 2007)
15.- WAKOLDA: 403.000 (Puenzo, 2013)
16.- PAPELES EN EL VIENTO: 383.000 (Taratuto, 2015)
17.- MI PRIMERA BODA: 300.000 (Winograd, 2011)
18.- EL NIDO VACIO: 263.000 (Burman, 2008)
19.- MUSICA EN ESPERA: 235.000 (Goldfrid, 2009)
20.- EL BONAERENSE: 220.000 (Trapero, 2002)

21.- LOS MARZIANO: 220.000 (Katz, 2011)
22.- NO SOS VOS, SOY YO: 210.000 (Taratuto, 2004)
23.- CRONICA DE UNA FUGA: 200.000 (Caetano, 2006)
24.- XXY: 196.000 (Puenzo, 2007)
25: DERECHO DE FAMILIA: 189.000 (Burman, 2006)
26: LA SUERTE EN TUS MANOS: 189.000 (Burman, 2012)
27.- INFANCIA CLANDESTINA: 187.000 (Avila, 2012)
28.- UN OSO ROJO: 170.000 (Caetano, 2002)
29.- VINO PARA ROBAR: 170.000 (Winograd, 2013)
30.- LA PATOTA: 145.000 (Mitre, 2015, todavía en cartel)

nazarenoQueda claro que la mayoría de los filmes de esta lista son bastante recientes y no es que haya habido un crecimiento de cifras generales de la taquilla o de porcentaje sobre el total de gente que ve cine argentino. Es, por decirlo de alguna manera, la demostración que el Nuevo Cine Argentino ha dejado la «N» de lado y hoy representa gran parte de lo que se produce, lo que se ve mucho y también lo que se ve poco y nada. O, por decirlo de otra manera, de tener un lugar marginal en la industria han pasado, en algunos casos, a tener un lugar central. Si es para bien o para mal, eso es eje de otra discusión…

Ahora bien, el último balance numérico sería el histórico general (tomemos los últimos 50 años como «histórico») y veamos cómo estas películas se cuelan en el ranking general del cine nacional. En principio, ese Top 10 estaría quedando así:

1.- RELATOS SALVAJES: 3.938.000 (Szifron, 2014)
2.- NAZARENO CRUZ Y EL LOBO: 3.400.000 (Favio, 1975)
3.- EL SANTO DE LA ESPADA: 2.600.000 (Torre Nilsson, 1970)
4.- JUAN MOREIRA: 2.500.000 (Favio, 1973)
5.- EL SECRETO DE SUS OJOS: 2.465.000 (Campanella, 2009)
6.- MARTIN FIERRO: 2.400.000 (Torre Nilsson, 1968)
7.- MANUELITA, LA TORTUGA: 2.232.000 (García Ferré, 1999)
8.- LA TREGUA: 2.200.000 (Renán, 1974)
9.- CAMILA: 2.165.000 (Bemberg, 1984)
10.- PATORUZITO: 2.150.000 (Massa, 2004)

EL CLAN, que todavía no figura en esta lista, ya lo estará en unos días y terminará seguramente ubicada en el tercer lugar, ya que todo parece indicar que superará los 2.6 millones de EL SANTO DE LA ESPADA pero no alcanzará a NAZARENO CRUZ… Así, de las tres películas argentinas más taquilleras de los últimos 50 años, dos serán de cineastas del Nuevo Cine Argentino. Acaso sea simplemente una curiosidad y no un reflejo de algo en particular, pero no deja de ser sorprendente. Y, en algún sentido, un tanto irónico.

¿Cuáles creen que son los motivos de estos éxitos? ¿Ha superado el Nuevo Cine Argentino el mito de ser «para pocos» o se trata de excepciones a la regla?