Estrenos: crítica de «E il cibo va», de Mércedes Córdova y «Los corroboradores», de Luis Bernárdez

Estrenos: crítica de «E il cibo va», de Mércedes Córdova y «Los corroboradores», de Luis Bernárdez

Estos dos filmes nacionales –uno de ellos documental, el otro pretende serlo pero acaso no lo sea– muestran los choques culturales producidos por los inmigrantes llegados a la Argentina. En el caso de la película de Córdova, por los italianos y su gastronomía. Y en el de Bernárdez, por los franceses y su arquitectura.

E IL CIBO VA, EL VIAJE DE LA COMIDA ITALIANA, de Mercedes Córdova

A años luz de la cocina ultramoderna de Adriá se mueve este documental que trata de investigar las transformaciones de la cocina italiana en “las Américas” poniendo el eje en los Estados Unidos y en la Argentina, países en los que la inmigración italiana fue enorme. La película, rodada en estos dos países y en Italia, muestra las diferencias entre las comidas originales de “la Madre Patria” y la que se fue armando por inmigrantes, un tanto “bastarda” para los puristas aunque defendida por los locales como producto de la hibridación cultural.

La película deja a ambos bandos la palabra: desde los italianos que manejan asociaciones ligadas a defender la verdadera cocina italiana o la verdadera pizza napolitana a los que, en las Américas, no ven con malos ojos las nuevas formas que esa comida ha tomado a partir de las migraciones y combinaciones culturales. Habrá italianos horrorizados por el concepto norteamericano del “parmesano” o del “spaghetti con albóndigas” mientras que otros definirán la pizza argentina como “un bizcocho con queso de goma”. En paralelo, y en especial en fiestas populares y en restaurantes, pizzerías y bodegones tanto porteños como neoyorquinos se asumirá y disfrutará sin prejuicios esas mezclas que escandalizan a los italianos.


Un tanto desordenadamente pero siempre de manera muy fresca y graciosa, el documental sigue a decenas de especialistas, chefs, vendedores de productos italianos (reales o truchos), trabajadores de cocinas, vendedores callejeros y analistas culturales que ayudan a pensar estas alteraciones gastronómicas, las mismas que crearon ese delicioso aunque geográficamente aberrante producto llamado “milanesa napolitana”.

 

LOS CORROBORADORES, de Luis Bernárdez 

Entre el filme de suspenso y el (¿falso?) documental funciona esta muy buena película de Luis Bernárdez, que investiga acerca de la posibilidad de que Buenos Aires haya sido creada, edificio por edificio, en imitación a París por parte de una poderosa logia secreta a fines del siglo XIX.

La investigación la conduce una tal Suzanne, una periodista francesa que llega aquí siguiendo esa información y buscando pistas entre historiadores, arquitectos y otros especialistas. Quiere saber si existieron o no los “corroboradores” que dan título al filme –y que se reunían en secreto en el Jockey Club a finales del siglo XIX– o si son tan solo un mito urbano. Y los especialistas (reales todos) juegan también sosteniendo esa teoría y hablando de las sociedades arquitectónicas del Buenos Aires de entonces.

Esta búsqueda detectivesca funciona en un registro por momentos levemente humorístico apostando a que el espectador decida cuánto de real y cuánto de falso tiene el relato. Es que tanto los entrevistados como las comparaciones arquitectónicas de edificios de aquí y de allá permiten pensar que el filme tal vez sea más que un juego.

La película se alargará un poco debido a una subtrama de carácter policial que es bastante menos interesante que el centro del relato pero el espíritu (lúdico, detectivesco, de secretos y misterios) se mantendrá en todo momento. Los secretos de la bella y misteriosa Buenos Aires dan para imaginar las historias más descabelladas y, a la vez, pensar que pese a todo, pueden ser reales.