Estrenos online: «Small Axe 1: Mangrove», de Steve McQueen (BBC/Amazon Prime)

Estrenos online: «Small Axe 1: Mangrove», de Steve McQueen (BBC/Amazon Prime)

La primera de la serie de cinco películas realizadas para la BBC y Amazon Prime por el director de «12 años de esclavitud» se centra en los conflictos que tuvieron lugar en los ’70 entre la comunidad afrocaribeña en Londres y la policía local que concluyó con un célebre juicio.

El proyecto SMALL AXE es bastante curioso. No es del todo una serie ni una miniserie. Tampoco es una saga de películas en el sentido más convencional. Ni son solo varias películas sueltas. Lo que el realizador de SHAME hizo es una serie de films relacionados con un tema: las vidas y experiencias de las comunidades afrocaribeñas en Gran Bretaña a lo largo de varias décadas. Cada película tiene un título, una duración, un elenco y una época diferentes. Pero todas son parte de un mismo proyecto producido por la BBC y Amazon Prime, cuyos «episodios» se irán estrenando, semana a semana. En Inglaterra, vía la BBC. Y en Estados Unidos, por Amazon Prime, algo que comenzó el pasado viernes 20. En la versión local (argentina) de Prime Video aún no aparecen.

MANGROVE es la primera de esas películas (con su estructura y sus dos horas y pico de duración llamarla «episodio» suena un tanto forzado), una que se basa en un caso real conocido como «The Mangrove 9» que tuvo lugar en Londres, más precisamente en la zona de Notting Hill, a fines de los años ’60 y principios de los ’70. El Mangrove en cuestión era un restaurante que servía comida creole a las comunidades de inmigrantes afrocaribeños (de Jamaica, Trinidad y Tobago, Guyana, Barbados, Belice, Islas Vírgenes y otros países de la órbita británica) que venían arribando al país desde el término de la Segunda Guerra Mundial. Y era un punto de reunión para amistades, entretenimiento y, también, para una creciente conciencia social inspirada por los distintos movimientos revolucionarios y de liberación del mundo, incluyendo los Black Panthers, que tenían sus fans y representantes.

El Mangrove era constantemente hostigado por la policía local, que solía entrar por la fuerza, romper todo y desalojar el lugar con las acusaciones más absurdas. Manejado por Frank Crichlow (Shaun Parkes), el lugar empieza a vaciarse en función de tantas repetidas razzias hasta que algunos de sus más renombrados clientes (activistas e intelectuales como Darcus Howe, Altheia Jones y Barbara Beese, entre otros) deciden hacer una marcha y demostración callejera denunciando los apremios policiales. La manifestación pacífica se vuelve violenta cuando la mismísima policía denunciada llega a la marcha dispuesta a desarmarla a los golpes. El asunto termina con varios detenidos (los «nueve» del caso) que son llevados a juicio por «incitación a la violencia».


MANGROVE se divide en dos partes muy claras. La primera, más descriptiva, es una inmersión profunda en el estilo de vida bullicioso y animado de esa comunidad –el reggae y sus variantes son la banda sonora del film– a la que vamos conociendo en su intimidad, con sus diferentes acentos y particularidades. El constante hostigamiento policial va dándole al film un aire a viejas películas de Spike Lee, como HAZ LO CORRECTO, especialmente a partir de algunas caracterizaciones un tanto exageradas, como la del racista policía Pully, que disfruta maliciosamente cada vez que destruye el esfuerzo y el trabajo de Frank y de su gente.

Esa parte terminará con la manifestación en cuestión y la segunda estará centrada en el juicio en sí, con sus «británicas particularidades». Aquí la película tendrá bastantes puntos en común con la reciente EL JUICIO A LOS 7 DE CHICAGO con la que comparte no solo época y el hecho de ser un juicio grupal con mucho de político sino por el fuerte choque de estilos entre un sistema judicial (y un juez) lleno de protocolos, frío y «apropiado», enfrentándose a un grupo amplio, ruidoso y poco afecto a los rituales centenarios, con peluca y todo, de la Justicia británica. Una simpática escena en la que el juez, con peluca, le pide a los acusados que se saquen las simples gorritas negras que llevan puestas, deja en claro ese choque.

MANGROVE es potente aunque para nada sutil. Es una película que tiene la delicadeza de un martillo golpeando contra una pared, algo que claramente busca McQueen, cuyo estilo en otras películas tendía a ser más frío y distanciado. Acá, salvo algunos apuntes visuales en escenas específicas y una duración de planos más larga de la habitual para este tipo de relatos, es poco lo que se observa del director de 12 AÑOS DE ESCLAVITUD. En algún punto, ese giro es bienvenido: pese a la densidad de su tema, la película por momentos tiene un humor y una ligereza poco habituales en su cine. En otros, en cambio, peca por un formato excesivamente estándar en la que ciertas ideas se reiteran una y otra vez de una manera que va más allá del subrayado.


El contexto en el que se estrena la película (que debutó en el Festival de Nueva York, a fines de septiembre) favorece mucho su recepción. En medio de movimientos como Black Lives Matter y de la constante y continua historia de violencia policial contra las comunidades negras, MANGROVE puede ser vista como una película casi militante, una que podría haber sido entrecortada con aplausos o abucheos en medio de las alocuciones de algunos personajes de haberse estrenado en cines. En la pantalla pequeña y casera el efecto «evangelizador» un poco se pierde.

Lo que no desaparece es la particularidad del universo que McQueen muestra. Hemos visto muchos casos similares en Estados Unidos pero los problemas raciales en Gran Bretaña –con las comunidades afrocaribeñas, más que nada– no han tenido tanta difusión en el cine. Y es así como MANGROVE logra evitar ser vista solamente como la lección cívica que todos conocemos. Siendo local, narrando desde adentro (McQueen es parte de esa comunidad), exponiendo su música (Bob Marley y Toots & The Maytals, pero también otros menos célebres) y dando a conocer, también, a personajes de peso histórico –como el elocuente Howe– que no son muy conocidos fuera de Gran Bretaña, la película supera las propias limitaciones que se autoimpone. Más allá de sus defectos, MANGROVE logra ser la pintura de una comunidad brutalmente maltratada que se une en la pelea para que se reconozca que ese lugar en el mundo, mal que les pese a algunas generaciones de hombres blancos británicos, es también su hogar.


Aquí va la Playlist de todas las películas de la serie SMALL AXE. La música correspondiente a MANGROVE se extiende hasta el clásico «Pressure Drop«, de Toots & the Maytals.