Festivales: crítica de «Users», de Natalia Almada (Sundance)

Festivales: crítica de «Users», de Natalia Almada (Sundance)

por - cine, Críticas, Festivales, Online
01 Feb, 2021 06:17 | Sin comentarios

Este ensayo documental de la realizadora mexicano-estadounidense es una impactante meditación visual acerca de cómo la tecnología está alterando nuestras vidas y la de las nuevas generaciones. En la Competencia de Documentales del Festival de Sundance.


Lo personal y lo público. Lo íntimo y lo universal. Lo pequeño y lo enorme. USERS, mezcla de documental y film-ensayo de la realizadora mexicana de EL VELADOR, es un experimento curioso que funciona como una película de ciencia ficción combinada con el diario íntimo de una madre preocupada por el futuro de sus hijos. La película abre con una robótica voz desde un aparente futuro que cuenta cómo eran algunas cosas en nuestros tiempos en los que las máquinas no habían empezado a organizar y controlar casi todo a su alrededor. Ese juego sirve para plantear la lógica de la película que consistirá en combinar tres cosas: esa voz narrativa mecánica, imágenes de dos niños creciendo (los hijos reales de la realizadora) y espectaculares planos de distintos lugares del mundo que parecen completamente automatizados y desprovistos de cualquier presencia humana.

USERS puede leerse como la preocupada carta visual de una madre a sus hijos, una suerte de planteo y pedido de no dejarse dominar por los costados más fríos e inhumanos de la tecnología. A ese futuro perfecto se lo muestra, claramente, como si fuera parte de alguna distopía tipo «Un mundo feliz», en donde todo funciona perfectamente pero cualquier rasgo de humanidad parece haber desaparecido. Almada logra dar esa impresión gracias a la clínica y precisa belleza de sus planos, que recuerdan a las del documentalista austríaco Nikolaus Geyrhalter que, en films como OUR DAILY BREAD, intentaba plasmar ideas similares respecto al mundo del futuro, en su caso poniendo énfasis en la alimentación.

Lo de Almada va de lo más general a lo específico. Y lo que marca la línea narrativa de la película –lo que le da ese aura de diario personal que la recorre de principio a fin– es esa manera de presentar sus imágenes como una suerte de carta a sus hijos, a quienes muestra por lo general también aprisionados por máquinas (videojuegos, dispositivos, etc) y alejados de cierta experiencia real que seguramente acompañó a la infancia de la realizadora mexicano-estadounidense que claramente creció en otra época y con otras costumbres. Son ellos los potenciales «usuarios» del título: personas transformadas en consumidores, entidades fácilmente controlables por algoritmos.


Si bien algunos aspectos de la mezcla entre la voz en off y las imágenes producen efectos un tanto previsibles –hay algo forzadamente new age en algunas de esas combinaciones–, lo que le da especial fuerza a USERS pasa fundamentalmente por la innegable potencia de las imágenes. Capturadas en algunos casos por drones u otros medios aéreos con una definición excepcional, siempre elegantes e impactantes en sus extrañas y sugerentes geometrías, la película es visualmente subyugante y merecería ser vista en una pantalla grande. Lamentablemente este «futuro tecnológico» parece haber generado pantallas más pequeñas que las de las épocas analógicas y eso ha hecho que hoy debamos ver su película en condiciones que no son las óptimas. Pequeñas ironías que pueden pasar cuando se piensa –y se filma– lo que imaginamos como el futuro.