Estrenos online: crítica de «Pasajero inesperado», de Joe Penna (Netflix)

Estrenos online: crítica de «Pasajero inesperado», de Joe Penna (Netflix)

por - cine, Críticas, Estrenos, Online, Streaming
22 Abr, 2021 03:42 | comentarios

En este drama espacial protagonizado por Anna Kendrick y Toni Colette, los tripulantes de una nave que viaja a Marte deben lidiar con las consecuencias de llevar, sorpresivamente, a una persona de más a bordo.


Todo un subgénero ya desarrollado en la historia de la ciencia ficción, los dramas que transcurren a bordo de naves espaciales han tenido una vuelta a los primeros planos a partir del éxito, años atrás, de películas como GRAVEDAD. PASAJERO INESPERADO se suma a esa tradición y territorio de la ciencia ficción, una que –por cuestiones prácticas de puesta en escena– quizás tenga todavía más exponentes después de la pandemia. ¿Por qué? Bueno, básicamente, porque más allá que el espectador tenga la sensación de estar viendo una historia épica que transcurre en el espacio lo que en realidad le están mostrando es a unos pocos actores adentro de un pequeño set con algunos efectos especiales de fondo.

En esta película el elenco es mínimo y los decorados raramente exceden los de la nave en cuestión. Se trata de un cohete espacial con tres tripulantes que, apenas empieza la película, sale con rumbo a Marte. Ellos son la piloto Marina (Toni Collette), la doctora Zoe (Anna Kendrick) y el biólogo David (Daniel Dae Kim). Viajan a hacer una serie de experimentos comandados por él y los primeros 15 minutos de la película se van en mostrarnos la tensión de la partida, la amable camaradería que hay en el grupo y algunos de los experimentos que hacen ahí.

Cuando menos se lo esperan se topan con una sorpresa: lo que coloquialmente llamaríamos «un colado». Es que al abrir una compuerta aparece un tal Michael (Shamier Anderson), quien es uno de los ingenieros de la nave que se quedó adentro en el momento de la salida, aparentemente de modo casual, herido y desmayado. De hecho, la película deja en claro que el tipo no tiene idea cómo terminó ahí adentro y su cara al darse cuenta que está en medio del espacio es de por sí bastante elocuente, a nivel «creo que ya no estamos en Kansas»…


La película escrita por Penna (realizador de ARCTIC, de origen brasileño) y Ryan Morrison tiene, a partir de ahí, dos posibles recorridos para explorar. Por un lado, uno ligado al misterio: ¿Quién es ese hombre? ¿Qué hace realmente allí? ¿Lo habrán subido para algo? Y, por el otro, uno más específico ligado al propio viaje y a sus problemas técnicos. Es que Michael, sin querer, destruyó parte del oxígeno a bordo y lo que queda alcanza solo para la supervivencia de tres personas. Entonces ¿cómo harán para que les alcance para cuatro? ¿Deberán «sacrificar» al recién llegado o buscarán alguna opción (im)posible?

PASAJERO INESPERADO elegirá por uno de estos dos caminos, uno que la lleva a desarrollar una serie de dilemas éticos y problemas entre los miembros, que empiezan a mirarse con cierto nerviosismo y sospechas entre sí. Pero Penna está más interesado en el drama humano que en la película de acción o suspenso. Y, hasta cierto punto, salvo por una extensa y complicada salida al exterior de la nave (otro clásico tropo de este subgénero), gran parte de la película se sentirá como una pieza de cámara casi teatral entre los tres tripulantes y el «cuarto pasajero», quienes tratan de ver cómo solucionan la situación sin herir los sentimientos de nadie y, preferentemente, sin matar ni dejar morir a ninguno.

Será difícil, claro, y los problemas vendrán de los lugares menos pensados. El guión fuerza de una manera no del todo creíble a que las cosas se desarrollen de un modo caprichoso y lleno de complicaciones técnicas. Pero para insuflarle vida al relato, Penna aprovecha el gran elemento que tiene a su favor: su elenco. Un film tan pequeño y limitado en escenarios y movimientos solo puede crecer si tiene buenos actores y acá cuentan con eso. Si bien la película les queda un poco por debajo de sus posibilidades y talentos, los cuatro protagonistas –especialmente, ellas dos– son tan carismáticos que PASAJERO INESPERADO nunca pierde del todo su interés. Es cierto, por momentos Kendrick parece una adolescente jugando a los astronautas, pero un dato importante de su personaje está relacionado a su inexperiencia y voluntarismo.

En algún punto lo más interesante es el dilema ético (hoy, muy real) que plantea la película: ¿hay que sacrificar a uno para que los otros puedan sobrevivir? Si es así, ¿a quién? ¿Por qué? ¿Tiene una vida más valor que otra? Hay una postura más cientificista, otra más humanista y está la del propio Michael, que no sabe bien qué hacer ante la disyuntiva en la que se metió. Por momentos parece ese hombre que se ofrece a pagar una cena para todos los invitados pero que, en el fondo, espera que los demás le digan «todo bien, lo dividimos entre los cuatro».

Estrenada casi sin promoción previa un día jueves –Netflix normalmente lanza sus productos originales más atractivos los viernes–, uno podría sospechar que PASAJERO INESPERADO iba a ser una de esas películas problemáticas de las que nadie quiere hacerse mucho cargo. Pero no es tan así. Si bien no va a cambiar la historia de este o ningún otro género, si uno se acerca a la propuesta sin demasiadas expectativas se topará con un interesante drama centrado en la relación entre cuatro personajes. Es que finalmente es eso, un drama. Lo de ciencia ficción es bastante secundario.