Estrenos online: crítica de «Secreto oscuro», de Braden R​. Duemmler (Netflix)

Estrenos online: crítica de «Secreto oscuro», de Braden R​. Duemmler (Netflix)

por - cine, Críticas, Estrenos, Online, Streaming
03 Jun, 2021 10:37 | comentarios

Este relato de suspenso y terror se centra en una adolescente que sospecha que el nuevo y atractivo novio de su madre esconde algunos extraños secretos. Con Ema Horvath, Mena Suvari y Trey Tucker.


Una película pequeña, simple y promisoria que va perdiendo el interés y la lógica con el correr de los minutos, en SECRETO OSCURO –un título en castellano anodino, y que nada tiene que ver con lo que sucede aquí, del original WHAT LIES BELOW— se presenta una situación con mucha tensión potencial pero luego su director no parece saber muy bien qué hacer con eso. A mitad de camino entre el relato de suspenso psicológico y el film de terror con apuntes fantásticos, la película de Duemmler funciona mejor cuando sugiere y promete que cuando, finalmente, le toca activar los resortes de la acción.

A favor tiene una protagonista (y una actriz) cuya mirada sobre lo que sucede es incómoda, inquietante. Libby (Ema Horvath) es una chica un tanto nerd y socialmente nula que debe lidiar con una madre que parece ser todo lo contrario. Interpretada por Mena Suvari, Michelle es una escritora de novelas románticas que solo quiere que su hija adolescente conozca chicos y viva aventuras. La madre la recoge de un campamento veraniego y mientras viajan a la casa le cuenta la novedad: ella está en pareja con un hombre.

Al llegar Libby se sorprende al toparse con John (Trey Tucker), que aparece en la película como un galán de telenovela romántica o publicidad de perfume: en cámara lenta, saliendo del lago con un ajustado traje de baño. El tipo además es gentil, inteligente (habla con estudiada profesionalidad de temas de biología marina) y en apariencia muy amable. Es demasiado perfecto para ser real y si bien a Libby le resulta atractivo –él tiene una edad intermedia entre la de la madre y la suya– no puede dejar de parecerle raro, hasta sospechoso.


De a poco, algunas actitudes de John le irán despertando más y más sospechas: la mira con cierta lascivia, tiene algunas actitudes un poco raras (lame la transpiración de sus camisetas, se interesa en su menstruación), es sonámbulo y tiene una «vibra» decididamente inquietante. Lo que habrá que resolver aquí será, por un lado, saber quién es y qué quiere el tal John y, por el otro, convencer a su fascinada madre (que no parece poder creer que un hombre tan joven y atractivo esté enamorado de ella) que se aleje de él. Michelle, claro, no quiere saber nada con las «advertencias» de su hija y se las atribuye a los celos. Lo cual, convengamos, también podría ser cierto.

Las revelaciones irán llevando a SECRETO OSCURO hacia los confines del film de terror, pero una vez entrado en ese territorio –cuya inspiración tiene algo de lovecraftiana— Duemmler parece perder ese cierto toque que tenía al principio, cuando todo era insinuación y comportamientos extraños que el hombre mostraba con planos cercanos, casi incómodos y con una serie de imágenes y miradas sensuales a la antigua, más cerca de cierto cine europeo (digamos, como referencia, algunos films de Paul Verhoeven) que lo que se acostumbra a hacer en los últimos años en Hollywood.

Pero ya cuando se empiezan a develar los misterios de quién es y qué quiere John y se debe pasar a la acción, todo resulta entre mediocre y expeditivo, más allá de un final «fuerte» que quizás sorprenda a algunos por su contundencia. Es claro que este realizador –que tiene, según su biografía, un fuerte contacto con la teoría cinematográfica además de ser fotógrafo– tiene ideas, imaginación y trata de encontrar recursos visuales interesantes a la hora de contar su historia, como se ve en una escena que parece deudora del cine de Brian de Palma. Pero todavía parece faltarle cierta convicción y seguridad para llevar esa promesa a un buen destino. Quizás logre hacerlo en sus próximos films.