Estrenos online: crítica de «Historia de lo oculto», de Cristian Ponce (Netflix)

Estrenos online: crítica de «Historia de lo oculto», de Cristian Ponce (Netflix)

por - cine, Críticas, Estrenos
15 Oct, 2021 09:17 | Sin comentarios

Este film argentino de terror que estrena Netflix imagina una realidad paralela en la Argentina de los años ’80 en la que en un programa de televisión en vivo se intentan dar a conocer datos secretos acerca de una conspiración entre políticos y una secta oscurantista.


Hay mucho ingenio e inteligencia en el planteo de esta película de terror y suspenso local que imagina una suerte de Argentina paralela de los años ’80 en la que la televisión, las celebridades y los políticos se parecen a los reales pero a la vez no lo son. El eje de la trama (que transcurre casi en tiempo real) es la emisión de un programa llamado «60 minutos antes de la medianoche» en el que el conductor (una suerte de mezcla de Bernardo Neustadt con Fabio Zerpa) supuestamente revelará datos ultrasecretos sobre pactos siniestros del gobierno con algún tipo de secta oscurantista dedicada a la magia negra. Y una serie de personajes se moverán alrededor de esos secretos y revelaciones (para darlas a conocer o para ocultarlas) en una especie de misterioso combate que parece existir detrás de cámara.

La trama se vuelve llamativamente enredada (por momentos parece ser a propósito, como si los personajes hablaran de una conspiración tan compleja que nadie tiene verdaderamente idea qué cuernos sucede) y mantiene la tensión en función de los extraños hechos que van sucediendo alrededor de los protagonistas, un grupo de jóvenes que intenta dar a conocer esos secretos a través del censurado programa televisivo, poniendo sus vidas en peligro más por sus propios descuidos (consumo de hongos alucinógenos, por ejemplo) que por otra cosa.

El humor ayuda a alivianar una trama que se vuelve más endeble si es tomada seriamente. Lo mejor del film está en algunas falsas publicidades, en la recreación de la estética televisiva de la época y en algunos aportes de «realidad paralela» (como que Andrea del Boca protagonizó EL EXORCISTA o que EL BEBE DE ROSEMARY se llama aquí EL BEBE DE ROSARIO), pero la trama en sí empieza a tambalear un poco en la segunda mitad del relato. Allí, cuando las situaciones se vuelven ya un poco más prototípicas en lo que respecta al uso motivos más clásicos del género, los recursos cinematográficos para manejarlas se revelan un tanto más endebles. Existe, pese a esas debilidades, una inquietud, un interés y un talento por escaparle a ciertos códigos preestablecidos del género. Y ese es el mejor aporte de esta película que tiene mucho para convertirse en un film de culto.