Series: crítica de «¿Sabes quién es?», de Charlotte Stoudt (Netflix)

Series: crítica de «¿Sabes quién es?», de Charlotte Stoudt (Netflix)

Una joven descubre que su madre no es la persona que dice ser y que las vidas de ambas están en peligro en esta serie de intriga y suspenso protagonizada por Toni Collette y Bella Heathcote. Estreno de Netflix.


Un día, una madre de 50 años de apariencia absolutamente convencional, se despacha con un movimiento asesino que liquida al más brutal de los criminales, uno que tiene amenazada a su hija con un arma. La mujer se para frente a él, soporta un cuchillazo que casi le parte la mano en dos y lo liquida con un rápido contragolpe de esos que no se aprenden en los programas de televisión matutinos. Para la hija es una extraña sensación. Primero, obviamente, de agradecimiento y tranquilidad. Y luego: «¿quién es realmente esta mujer a la que yo llamo mamá?»

Algo así sucede al inicio de ¿SABES QUIEN ES? (PIECES OF HER), la nueva miniserie (o serie, supongo que eso lo determinará su éxito) de Netflix protagonizada por Toni Collette y Bella Heathcote. Laura trabaja atendiendo psicológicamente a ex combatientes en un pueblo chico y tranquilo mientras que su hija Andy se ocupa de recibir llamados al 911 de esa misma ciudad. Viven juntas, de hecho, por circunstancias que iremos descubriendo luego. En un almuerzo en un restaurante de la ciudad para festejar el cumpleaños 30 de Andy aparece un sujeto con cara de pocos amigos que termina matando a su ex pareja, a la madre de ella y a algún que otro comensal. Y como Andy tiene un uniforme policial, va hacia ella. Y ahí es donde la amable y modosa Laura revela el John Wick que tenía guardado.

La serie intentará, de un modo pausado y narrativamente algo caótico, descifrar qué esconde Laura. Por lo pronto, la noticia llega a la TV, gente amenazante pasa por su casa –además de periodistas– y eso la preocupa a tal punto que le pide a Andy que abandone el pueblo. Le da una serie de coordenadas muy específicas y la chica, con una cara de susto que no la abandona a lo largo de los ocho episodios, se topa con un auto escondido, un arma, una valija llena de dinero y gente que la persigue. Va a la casa de un amigo de su madre y descubre que le oculta cosas. Y en lugar de escapar, se pone a investigar, tratando de descubrir quién es en realidad la mujer que la crío.


Es claro que Laura no es la persona que dice ser y la serie no lo oculta, ya que también se muestra su punto de vista. Siempre con ese extraño cuidado narrativo de no decir nada que pueda ser muy evidente, el guión nos deja en claro que la noticia puede haber dado pistas de su paradero a personas que la buscan y que, rápidamente, vemos que empiezan a amenazarla. Es obvio que Laura tiene un pasado oculto y su vida «real» es una fachada, una falsedad. Lo que la serie irá habilitando, de a pedazos, es el rompecabezas previo que arma ese presente.

A partir de flashbacks de todo tipo y formato (a veces son recuerdos, a veces imaginación de los personajes y a veces los cuenta la propia y omnisciente serie), ¿SABES QUIEN ES? va reconstruyendo un pasado que incluye hechos políticos e intrigas empresariales que tuvieron lugar en los años ’80 y en los que «Laura» (¿será ese su nombre?) estuvo involucrada. De hecho, uno de los personajes que aparece en esos flashbacks aparenta ser su amenaza principal hoy. Pero como gran parte de este puzzle lo va descubriendo la sorprendida Andy, los espectadores nos vamos desayunando de a poco con las noticias de esa época.

Se trata de una serie cuya línea argumental –si uno la reconstruye al terminarla– es bastante interesante, ya que involucra una serie de asuntos político/industriales con los que bien se podría armar un fuerte drama que sea familiar y, a la vez, relacionado con la historia real. Películas como THE STATE I AM IN, de Christian Petzold; UNA HISTORIA VIOLENTA, de David Cronenberg, o hasta RUNNING ON EMPTY, de Sidney Lumet han utilizado historias relativamente similares, en las que familias o personas viven un presente opaco, oculto o engañoso que tapa un largo y complicado pasado. Y en todos los casos algo sucede que los obliga a lidiar con las consecuencias concretas de lo que son o lo que hicieron. Pero, más que nada, a revelar a sus seres más cercanos –hijos, generalmente– que han vivido una mentira a lo largo de toda su vida.

El problema de PIECES OF HER –adaptada de la novela homónima de Karin Slaughter– es que la forma de ir habilitando esta información y dramatizándola no siempre es efectiva. Los personajes se meten en situaciones absurdas solo para tener un buen gancho de suspenso de episodio a episodio, la estructura narrativa a veces es desordenada y confusa, y se pierde demasiado tiempo en incidentes que terminan siendo menores a lo que debería ser central, problema habitual de muchas de estas historias que se extienden por horas y horas. Da la impresión que lo que tiene para contar sería mucho más efectivo en el compacto modo de una película, pero el modelo de negocios actual lleva a estirar todo a límites imposibles.

Pese a sus trabas y malas decisiones estructurales, el eje de la serie –cuyos episodios dirige en su totalidad Minkie Spiro, una veterana de series televisivas– es lo suficientemente fuerte e intrigante como para llevar a los espectadores de las narices. Por más que Collette no tenga mucho que hacer (la protagonista real es Heathcote y luego Jessica Barden, la actriz que interpreta a «Laura» de joven), su cara mezcla de furia, miedo y confusión tiene la suficiente potencia y misterio para intrigar. Sabemos que no es una ama de casa convencional, pero tampoco se la ve como una entrenada asesina. Su historia, en realidad, es muchísimo más complicada que eso.

La serie apila revelaciones sobre el final (en los últimos 15 minutos se tiran apresuradamente un montón de esos datos que hacen repensar lo visto hasta entonces) y también algunas escenas de acción resueltas de un modo simple y efectivo. Es que lo principal aquí, ante los problemas que la serie tiene en narrar el tiempo presente, es terminar por entender qué es lo que sucedió en ese pasado, información que se va soltando a cuentagotas y que solo se habilita por completo cinco minutos antes del cierre. El problema es que uno llega al final de ¿SABES QUIEN ES? como pidiendo la hora y preguntándose, como tantas veces, porqué con estas novelas no se vuelven a hacer películas.