Series: reseña de «Outer Range: Episodios 1/2», de Brian Watkins (Amazon Prime Video)

Series: reseña de «Outer Range: Episodios 1/2», de Brian Watkins (Amazon Prime Video)

Esta promisoria serie mezcla una trama de ciencia ficción y misterio dentro de un escenario propio de un western moderno. Con Josh Brolin, Imogen Poots y Lili Taylor. Estreno de Amazon Prime Video.


Si uno se decidiera a mezclar un western moderno con una serie tipo X-FILES o LA DIMENSION DESCONOCIDA podría toparse con algo parecido a TIERRAS DE NADIE, un inquietante combo de policial rugoso con oscura ciencia ficción, ahí donde convive una posible versión en pantalla chica de John Ford con el Steven Spielberg de ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO y el M. Night Shyamalan de SIGNS. Todo transcurre a campo abierto, allí donde caballos, toros y vacas se sorprenden y asustan por fenómenos en apariencia inexplicables, mientras los hombres tratan de entender qué está sucediendo con sus vidas.

Protagonizada por Josh Brolin –junto a un elenco de esos que tienen la vida marcada en el rostro, como Lili Taylor y Will Patton, entre otros–, a la serie creada por el autor teatral Watkins (creador de obras como Epiphany y Evergreens, entre otras) se la ha comparado con el éxito televisivo YELLOWSTONE, creado por Taylor Sheridan y protagonizado por Kevin Costner. Pero si bien esa comparación es útil en cuanto al ambiente de familias enfrentadas entre sí en el marco de amplias haciendas ganaderas, no alcanza a capturar su aspecto misterioso y sobrenatural, más cercano al mundo Amblin de los ’80 o productos recientes de similar estirpe, tipo STRANGER THINGS.

Brolin encarna a Royal Abbott, el patriarca de una familia de rancheros de Wyoming. El hombre, duro y silencioso, está casado con Cecilia (Taylor) y tiene dos hijos mayores: Perry (Tom Pelphrey), cuya esposa Rebecca desapareció sin dejar rastro hace poco tiempo dejando con ellos también a su hija, la pequeña y curiosa Amy (Olive Abercrombie); y Rhett (Lewis Pullman), un jinete de toros. La familia entera está consternada por el hecho y a todos se los ve visiblemente afectados.


En un sentido que es tan metafórico como práctico y relevante para la trama, ese «agujero» familiar se reproduce, literalmente, en medio del campo familiar. En una zona lejana a la casa –dentro de un terreno de los Abbott que es disputado por los Tillerson, una poderosa familia rival– Royal descubre un hueco en medio del campo, un enorme pozo lleno de un extraño líquido que parece tener o desprender algún tipo de hipnótico poder, con él y con los animales.

Los dos primeros episodios –dirigidos con cinematográfica elegancia por el realizador mexicano Alonso Ruizpalacios, el realizador de GÜEROS y UNA PELICULA DE POLICIAS— tensarán las cuerdas entre las familias vecinas a partir de una serie de violentas peleas entre los hijos de Royal y los de Wayne Tillerson (Patton) que no terminan bien y que abren las puertas a una investigación policial. Y, también, a tratar de desentrañar el misterio de qué es lo que sucede con el agujero en cuestión.

En paralelo –y central a la trama más sobrenatural– aparece Autumn (Imogen Poots), una joven mochilera rubia que acampa en el terreno de los Abbott y que parece tener algún tipo de conexión (¿mística? ¿personal? ¿lisérgica?) con el lugar y, específicamente, con el agujero negro. Al final del segundo episodio algunas cosas empezarán a develarse, pero a la vez agregarán más dudas y capas de misterio. ¿Qué conexión existe entre el mundo «real» y lo que el pozo genera entre quienes se acercan demasiado peligrosamente a él? Al empezar la serie con una referencia a Cronos, todo parece indicar que tiene algo que ver con el concepto del tiempo.

Dentro de esta trama que logra –hasta el momento al menos– combinar muy bien dos géneros bastante diferentes entre sí, OUTER RANGE parece enfocarse más que nada en el estado mental de Royal, un hombre que de a poco parece ir perdiendo los cabales, el sentido de su vida, cuestionando todo lo que lo rodea, desde Dios hasta sus propias seguridades. Al ser el único (junto a Autumn) que sabe del misterioso pozo, el hombre empieza a observar lo que lo rodea de una manera preocupada y perturbada, similar en cierto sentido al personaje de Michael Shannon en el film TAKE SHELTER, de Jeff Nichols. O al Richard Dreyfuss del citado clásico de Spielberg.

Oscuro tanto en tema como en fotografía –por momentos es difícil reconocer los rostros entre las sombras de la noche–, con un elenco que funciona al unísono en ese mismo tono sombrío (Brolin más en modo NO COUNTRY FOR OLD MEN que en plan Thanos), TIERRAS DE NADIE promete y mucho de entrada, con un primer episodio con destino de clásico, de esos que invitan al espectador a seguir. El segundo tiene también grandes momentos (un encuentro entre los «patriarcas» o un extraño rezo de Royal) pero deja entrever algunas dudas respecto al futuro, ya que ciertas revelaciones aparentan ser un tanto enredadas.

En medio de todo esto hay una banda sonora magnífica (ver abajo), algunos momentos curiosos con toques musicales y una rara afinidad por ofrecer guiños literarios y hasta ligados a las artes plásticas. A falta de más episodios (se irán estrenando dos por semana en una primera y ¿única? temporada de ocho) es difícil saber del todo para donde irá la serie, que caminos recorrerá y cómo. Pero, por lo visto hasta ahora, es más que evidente que el crédito está abierto. Es una serie que lo tiene todo para ser uno de los éxitos de la temporada.