My French Film Festival 2023: crítica de «Los magnéticos», de Vincent Mäel Cardona

My French Film Festival 2023: crítica de «Los magnéticos», de Vincent Mäel Cardona

Un joven francés que tiene una radio pirata con su hermano a principios de los años ’80 es enviado al servicio militar en este relato de crecimiento que transcurre en medio del surgimiento del post-punk. Disponible gratis en My French Film Festival.

Una de las revelaciones del cine francés entre las presentadas en la Quincena de Realizadores 2021, LES MAGNETIQUES, el debut de Vincent Mäel Cardona elegido como la mejor opera prima de su año en los Premios César, es el retrato en plan coming-of-age de un adolescente en un pueblo rural de la Bretaña francesa a principios de los años ’80. Criado a la sombra de su hermano mayor, Jerome (Joseph Olivennes), más carismático y explosivo, el más tímido Philippe (Thimotée Robart, que fue elegido revelación masculina 2021 en los premios Lumiere) lo acompaña en sus salidas y aventuras con su grupo de amigos. Pero principalmente funciona como DJ y operador en los programas que su hermano conduce en una radio pirata en la que pasan fundamentalmente discos de post-punk británicos y franceses.

Pese a sus diferentes personalidades, la relación entre los dos es buena. Eso no sucede, sin embargo, con el más brusco padre de ambos, con el que ambos se llevan bastante mal. ¿La diferencia? Jerome es más explosivo y directo para confrontarlo mientras que Philippe prefiere callarse y hacer lo suyo. De todos modos habrá otro problema más evidente y en este caso será entre los hermanos. Se trata de la aparición en el mapa de Marianne (Marie Colomb, recientemente vista en AS BESTAS), la novia de Jerome, una aspirante a peluquera con un gusto musical parecido al de los hermanos y de la que Philippe se enamora perdidamente. ¿Le pasará lo mismo a ella?

En medio de la Guerra Fría con la Unión Soviética, y poco después que François Miterrand gane las elecciones presidenciales, a Philippe le toca ir al servicio militar, problemático desvío en el camino que él termina utilizando para escapar de la presión de su padre y de lo complicado de su interés por Marianne. Será apostado en Berlin antes de la Caída del Muro y allá tratará, a la vez, de hacerse algún amigo (algo no del todo sencillo para alguien que raramente se saca los auriculares), reconectarse con el universo de las «radios piratas» y ofrecer en ellas sus experimentaciones sonoras (ya verán a qué me refiero). Pero sin embargo no podrá del todo desentenderse de lo que está sucediendo en su casa.


Con una excelente selección musical y un interés real por el universo de las radios piratas que pululaban en Europa en los años ’80, MAGNETIC BEATS (con ese título se la conoce en inglés) ofrece una mirada nostálgica pero no exenta de dolor y oscuridad respecto a las vivencias de la época que la voz en off un tanto literaria de Philippe parece recordar como algo de su pasado, clásico esquema del memoir cinematográfico. Cardona, sin embargo, no tiene ni por casualidad la edad de su protagonista, pero la identificación con el personaje y la época (una en la que quizás le hubiera gustado vivir) es más que evidente en el cariño que exhibe por todos los objetos e íconos de la época: casetes, pósters, los originales Walkman y la tecnología analógica de entonces.

Ese universo musical (que incluye temas de Joy Division, Gang of Four, Iggy Pop, Throbbing Gristle y, en una escena clave, el clásico «Teenage Kicks», de The Undertones, además de varias bandas y solistas franceses de la época) embebe la película de principio al fin, quizás permitiendo que sus momentos un tanto más convencionalmente sentimentales (que los tiene) no se sientan tan, bueno, convencionales. El corazón de la historia es un clásico relato de crecimiento y aprendizaje, de encontrar «un lugar en el mundo» en medio de una situación y, especialmente, una familia rodeada de conflictos. Pero lo que la aleja de las cientos de películas que uno ha visto con similares temáticas es su lugar y su época, su atención al detalle, el específico mundo que describe. Entre clubes nocturnos del Este de Berlín, radios piratas para soldados apostados en potenciales zonas de conflicto, un romance un tanto platónico y una familia en disolución funciona esta película que vibra con el espíritu adolescente de un mundo en vías de extinción.