Streaming: crítica de «Prisionero 99», de S. Craig Zahler (Netflix)

Streaming: crítica de «Prisionero 99», de S. Craig Zahler (Netflix)

Este violento film carcelario se centra en un hombre que va a una prisión de máxima seguridad tras cometer un delito y debe tratar de escapar de allí. Con Vince Vaughn y Don Johnson. En Netflix.

El director de BONE TOMAHAWK, un cruento western convertido rápidamente en película de culto, va en camino de tener una segunda película en ese «nocturno circuito». El género ha cambiado (este es un policial o un thriller urbano carcelario), pero no el instinto. Zahler trabaja en una zona curiosa, ya que sus películas tienen por momentos la parsimonia y complejidad en el desarrollo de personajes de las versiones más «arty» de esos géneros, pero a la vez les inyecta un grado de violencia propias del cine más clase B de explotación. Ustedes podrían decirme que Quentin Tarantino hace eso desde 1992, pero no es igual. Zahler no arma enrevesados y elegantes diálogos posmodernos para que sus personajes se extiendan en soliloquios improbables pero efectivos. No es eso lo que le da gravedad a sus filmes, sino más bien lo contrario: el silencio, el tiempo, la oscuridad de sus personajes que hablan poco pero transmiten una intensidad temible.

En el caso de BRAWL IN CELL BLOCK 99 (el título en inglés poco tiene que ver con el que le pusieron en Netflix), el protagonista es Vince Vaughn, un hombre cuyo recorrido parece marcado a fuego desde el principio: lo echan de su trabajo, llega a su casa temprano y descubre que su mujer lo engaña y se pone violento pero no con ella sino con el auto, al que casi destruye. La crisis económica y de pareja es tal que no le queda otra que contactarse con delincuentes dedicados al tráfico de drogas. Las cosas parecen ir bien hasta que, previsiblemente, se complican. Ya va casi una hora de los 130 minutos de la película cuando nuestro protagonista cae en la cárcel. Y ahí empieza casi un nuevo filme, sobre el que no conviene adelantar demasiado, pero que se va volviendo más y más violento, más y más salvaje y aterrador.

Jugando con una mezcla de códigos y estilos que van del cine de explotación setentoso (el mítico «grindhouse» al que QT y Robert Rodríguez le dedicaron una película) con algo del cine coreano a lo Park Chan-wook (por la coreografiada violencia sin cortes de muchas escenas), BRAWL IN CELL BLOCK 99 tendrá una acumulación de escenas y situaciones violentas en la segunda mitad que dejarán a más de un espectador boquiabierto o tapándose los ojos. El mismísimo Don Johnson tiene un rol clave como el hombre con poder en la cárcel mientras que otro ícono del cine clase B como Udo Kier interpreta a un villano con acento alemán como solo él puede hacer exactamente eso.


Pero el filme es, más que nada, un one man show de Vaughn, cuya imponente presencia (1,90 y más musculoso que de costumbre) y mirada de acero inoxidable le sirve para transmitir miedo a los demás, algo que le será fundamental en el momento en el que tenga que enfrentar rivales en la cárcel por una causa, digamos, noble. Zahler juega sobre motivos conocidos del subgénero en su versión revenge movie pero lo hace sin ironías posmodernas ni gestos cool. De no ser por el cuidado y prolijidad de la fotografía y la puesta, además de la algo parsimoniosa progresión de su trama, la película podría tranquilamente ser una gema encontrada de 1977. No para estómagos impresionables, claro, pero un trip al que vale la pena entrar, una película en proceso de convertirse en «film de culto».


Nota: crítica publicada en 2017, fecha del estreno original del film.