
Estrenos online: crítica de ‘Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo’, de Gustavo Cova (Netflix)
Un documental familiar que mezcla animación y archivo para celebrar la vida y la carrera del arquero argentino Emiliano «Dibu» Martínez.
Un documental pensado más que nada para un público infantil, Dibu Martínez: el pibe que ataja el tiempo es una combinación entre film de animación que con recursos simples y tradicionales intenta captar a los más chicos y un film documental más tradicional con archivo y entrevistas en el que se cuenta la historia del arquero de la selección argentina Emiliano Martínez. No se trata de un film para futboleros ni uno que se tome en profundidad su carrera y su historia, sino una suerte de versión familiar y escolar de la historia del jugador.
De hecho, gran parte del film —y no solo las secuencias animadas, coescritas por Hernán Casciari y animadas por Liniers— se ocupa de su infancia, su vida en Mar del Plata, su familia, los sacrificios que hicieron, sus inicios deportivos allí y en Buenos Aires, dejando para la última parte no solo el Mundial 2022 sino toda su carrera futbolística en Europa, que se repasa de una manera muy general, mostrando sus dificultades para quedar fijo en el arco del Arsenal, su paso por distintos clubes y, si no me equivoco, ni se menciona a su actual club, el Aston Villa.

Algo similar pasa con su carrera en la selección, que se resuelve rápido, y que se detiene solamente en momentos icónicos: los penales contra Colombia en la Copa América 2021, la actuación frente a Holanda y Francia en el Mundial de Qatar —ni se menciona el partido con Australia en la que tuvo una atajada fundamental sobre el final para no ir a penales—, los festejos y celebraciones más que nada familiares.
Es, en ese sentido, un documental personal y familiar. Habla él, sus padres, su hermano, su mujer y sus amigos, y apenas algún material de archivo en el que hablan de él Messi y Scaloni. Pero lo futbolístico pasa acá más por el cuento en tono infantil del esfuerzo, el sacrificio, el empuje y el talento que Martínez le dio a su carrera en sus distintas etapas.
Las partes de animación incluyen un par de «guiños» fantásticos, como la idea de que Emi tiene un switch que le hace detener el tiempo o una pelota que le habla y lo desafía todo el tiempo. Pero lo mejor, lo más relevante del film, pasa por los testimonios de sus familiares y amigos, y las emociones que brotan de ellos al contar su historia, sus sacrificios y verlo triunfar. El padre, especialmente, cada vez que aparece provocará el llanto de cualquier espectador —sea o no argentino— que haya disfrutado de las proezas de su hijo. Es él el verdadero MVP de esta sencilla película.



