Series: reseña de ‘Off Campus’, de Louisa Levy (Prime Video)

Series: reseña de ‘Off Campus’, de Louisa Levy (Prime Video)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
20 May, 2026 03:17 | Sin comentarios

Una estudiante de música y el capitán del equipo de hockey hacen un trato. El plan era simple. Los sentimientos, no. En Prime Video.

Hay algo refrescante, casi desafiante, en una serie que sabe exactamente qué es lo que quiere. Off Campus, la adaptación de la exitosa serie de novelas de Elle Kennedy, no llega a la pantalla con pretensiones de reinventar el romance universitario ni de subvertir los tropos de ese tan visitado género. Llega, en cambio, con una propuesta más honesta y menos habitual: ejecutar de un modo correcto y efectivo lo que promete. Y más o menos lo logra.

La historia es tan familiar que casi resulta tranquilizadora. Hannah Wells (Ella Bright) es una estudiante de música clásica que hace un trato con Garrett Graham (Belmont Cameli), capitán del equipo de hockey: ella le servirá como tutora para sus materias y él la ayudará a llamar la atención de otro chico que a ella le gusta. El resultado, naturalmente, es que se terminarán enamorando. Nadie que haya leído una novela romántica en su vida se sorprenderá con ese arco narrativo. Y Off Campus no parece tener ningún problema con eso. Va a lo seguro.

Lo que sostiene la serie no es la originalidad, claramente, sino la química que hay entre los protagonistas. Bright y Cameli tienen una dinámica que funciona porque ambos parecen genuinamente cómodos dentro del género, sin el pudor ni la ironía algo distante que suele arruinar muchas veces estas adaptaciones. Cuando la serie los deja respirar — en los intercambios pequeños, en algunos momentos de silencio — es cuando mejor funciona.

El problema aparece, como suele ocurrir en estos casos, cuando la producción desconfía de su propio material. En cierto momento, Off Campus empieza a acumular subtramas y personajes secundarios con una urgencia innecesaria que parece sugerir, más que cualquier otra cosa, una ansiedad por establecer material para futuras temporada (Nota: la saga tiene hasta hoy cinco libros y esta temporada se basa en el primero, The Deal). El resultado es que la serie se va volviendo más dispersa, el ritmo se resiente y la historia central pierde algo del encanto que había construido inicialmente.

Off Campus no es más que lo que anuncia ser: un entretenimiento romántico bien hecho, con un par de actuaciones que lo elevan por encima de la media del género. No trasciende, pero tampoco pretende hacerlo. Y en un ecosistema de streaming que produce más decepciones que logros, hay que agradecer la honestidad de jugarse con una fórmula y sostenerla, aún con sus problemas, hasta el final. Ya fue confirmada una segunda temporada —cada una, aparentemente, sigue a una pareja distinta en el mismo escenario—, así que habrá más romance, universidad y hockey por un buen rato.