Series: reseña de ‘Ted Lasso – Temporada 4’, de Jason Sudeikis y Bill Lawrence (Apple TV)

Series: reseña de ‘Ted Lasso – Temporada 4’, de Jason Sudeikis y Bill Lawrence (Apple TV)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
05 Ago, 2026 04:01 | Sin comentarios

Sacado de su vida tranquila en Kansas City, Ted vuelve a Richmond para dirigir su equipo femenino, enfrentando rivalidades, inestabilidad y un club en transición. Desde el 5 de agosto por Apple TV.

Para el final de la tercera temporada se creía que Ted Lasso ya estaba finiquitada. Pero no fue así. Tras una espera un poco más larga que la habitual se le decidió dar una nueva chance más, un tiempo extra, un cierre con un giro lógico pero impensado en función del final previo que parecía ser bastante definitivo. Es que al final de la temporada anterior (ojo, spoilers de la temporada 3), Lasso había decidido volverse a su casa, en Kansas City, ya que extrañaba a su hijo y se sentía mal de no acompañarlo en su crecimiento. Es así que, pese a los éxitos deportivos del AFC Richmond, el simpático entrenador dejaba Inglaterra para regresar a los Estados Unidos.

La nueva temporada lo encuentra unos años después, instalado en su país pero trabajando en un puesto muy menor: atendiendo la caja de una cadena de supermercados. Está contento por estar junto a su hijo pero claramente desinteresado en su trabajo y en su vida profesional. Justo en ese momento aparecen por Kansas City, Rebecca Welton (Hannah Waddingham), la dueña del club Richmond; Leslie Higgins (Jeremy Swift), su inseguro responsable comercial, y Keeley Jones (Juno Temple), su excéntrica directora de comunicaciones. La excusa es visitarlo pero la realidad es otra: quieren convencerlo de que sea el entrenador del equipo femenino de fútbol que estrenará el club. Tras dudarlo un poco, Lasso —apoyado y acompañado esta vez por su hijo— decide volver a Gran Bretaña y arrancar con un nuevo desafío.

Y la cuarta temporada se manejará en un mundo diferente al del fútbol masculino, con las tensiones propias de un equipo sin presupuesto —las llamadas Lady Greyhounds—, uno al que los fans de Richmond ni la prensa prestan demasiada atención, con problemas económicos, de vestuario y rivalidades varias. Volverá Roy (Brett Goldstein), que es el técnico del equipo masculino, pero más en función de su romance complicado con Keeley que en lo deportivo. Y volverá también el Coach Willis Beard (Brendan Hunt), asistiendo a Ted en el trabajo. Todos ellos retomarán, con algunas pocas diferencias, la química profesional y personal de las temporadas anteriores.

A la vez, se suma un grupo nuevo de personajes, empezando por Alice (Tanya Reynolds), una entrenadora asistente que es opuesta en personalidad a Ted —seca y reservada— y un nuevo grupo de jugadoras que, al menos en los cuatro episodios que fueron adelantados a los medios, no tienen una gran participación individual sino más bien en función de los conflictos del grupo, que son muchos. Es que uno de los ejes de la temporada —como en las otras— pasa más por el lado humano de sus deportistas que por lo estrictamente deportivo que, en este caso, es bastante secundario.

Más allá de esas diferencias y lo que implican —la serie se propone poner en pie de igualdad el fútbol femenino con el masculino, o al menos lograr que sea tenido en cuenta por los medios y los fans del club—, no hay grandes cambios con las temporadas previas de Ted Lasso. Los personajes, sus personalidades, sus relaciones y su humor ya funciona de manera relativamente natural, y la serie avanza con comodidad pero sin crear demasiadas nuevas expectativas. Más allá del cambio de equipo y las situaciones graciosas (y no tanto) que eso genera, la lógica se mantiene casi igual. Parece ser más que nada un «last dance», un sano intento de promocionar el fútbol femenino y una oportunidad más para celebrar a los personajes que los seguidores de la serie aprendieron a querer, pero no mucho más que eso.