Venecia 2026: crítica de ‘Children of the Monkey’ (‘I figli della scimmia’), de Tommaso Landucci (Orizzonti)

Venecia 2026: crítica de ‘Children of the Monkey’ (‘I figli della scimmia’), de Tommaso Landucci (Orizzonti)

por - cine, Críticas, Festivales
07 Sep, 2026 03:08 | Sin comentarios

Un padre dedicado a su hijo discapacitado desarrolla un vínculo cada vez más intenso con su sobrino adolescente, poniendo en riesgo a su familia. Con Riccardo Scarmacio.

La relación de un padre con un hijo discapacitado es tratada de una manera sutil e inteligente en este drama italiano centrado en Dario (Riccardo Scamarcio), quien tiene un hijo llamado Enrico (Andrea Aggio) que sufre una severa discapacidad neurológica que requiere constante atención de parte de él y de su esposa, Ginevra (Lidiya Liberman). Un tipo en apariencia amable y dedicado a su familia, Dario cuida y se ocupa con cariño del cuidado de su hijo, atendiéndolo en sus muchas necesidades cotidianas. De hecho, no parece haber un conflicto obvio allí.

De a poco, sin embargo, va apareciendo un eje que le cambia el foco y el centro de atención. Su sobrino, Giacomo (Tancredi Naldini), tiene 13 años y empieza a desarrollar una atracción por las cosas que Dario no puede del todo compartir con su propio hijo: su pasión por las motos y su interés por las chicas. Y como Giacomo no conecta del todo con su propio padre, Roberto (Fausto Russo Alesi) —el hermano de Dario con quien él tiene una por momentos tirante relación ya que además ambos trabajan en la empresa familiar de su padre—, se apoya en su tío, con el que tiene confianza. Y cuando Dario repara una vieja moto de competición y se la cede a su sobrino, de golpe su presencia en su vida se vuelve más cotidiana.

Y eso, que en principio no parece afectar la relación con su propio hijo ni con su esposa, de a poco va generando una cierta distancia. Dario sigue cumpliendo con sus deberes como padre, pero claramente se nota que su atención está en otra parte, que solo sigue las rutinas, obligaciones y compromisos asumidos. Y poco a poco su mujer se dará cuenta. Ese interés por la vida de su sobrino afectará también, de una manera inicialmente indirecta, su relación con su hermano y su cuñada, que pronto verán que su hijo prefiere estar más tiempo con su tío y escuchar sus consejos que los de sus propios padres.

Children of the Monkey, un título curioso que hace referencia a una fábula de Esopo que tiene como protagonista a un mono ante una situación metafóricamente parecida a esta, presta principal atención a Dario, dentro de un conflicto que incluye más y más partes. El eje está puesto en la incómoda y conflictiva situación en la que Dario se mete al profundizar una relación con un chico que no tiene las dificultades del suyo propio, algo así como el hijo con el que siempre soñó y no tuvo. Y ese cambio de foco, al profundizarse, lo va haciendo desatender las necesidades básicas de su familia y poner en riesgo la difícil estabilidad que la sostiene.

El film de Landucci es un drama clásico, burgués, que logra meterse en la mente de un protagonista complejo, al que no juzga (o no del todo) en sus maneras de actuar, sino que trata de comprenderlo aún cuando sus acciones prueban ser problemáticas para él y para todos los que lo rodean. Sintiendo que puede ocuparse de su sobrino sin descuidar a su hijo, Dario no logra darse cuenta que no solo su atención sino que hasta su cariño parece empezar a desplazarse de uno hacia otro. Y le cuesta salir de la encerrona emocional en la que se ha metido.

La película es bastante realista a la hora de mostrar las situaciones que viven padres de hijos discapacitados, ya que los muestra responsables y amorosos pero a la vez entiende que hay una parte de ellos que desearía no tener que estar atravesando una situación de ese tipo. Por fuera de lo relacionado específicamente con Dario, la película es un poco más dispersa, ya que plantea otra serie de temas —ligados al trabajo de los hermanos, a ciertas situaciones de la vida de Giacomo y hasta un tema de salud del protagonista— que quedan muy en segundo plano en función de su eje central. Pero lo que le importa a Landucci es el dilema de su protagonista y, en ese sentido al menos, el film es muy sentido y sensible a la hora de plantear su compleja situación personal.