
Estrenos online: crítica de ‘Tenzing’, de Jennifer Peedom (Apple TV)
La película de Jennifer Peedom sigue a Tenzing Norgay (Genden Phuntsok), un marginado del Himalaya que lucha por integrar la expedición británica al Everest de 1953 junto a Edmund Hillary (Tom Hiddleston) y al Coronel Hunt (Willem Dafoe). Estreno: 16 de octubre en Apple TV.
Una de las correcciones que Hollywood hizo a las películas épico-históricas que transcurrían en países del Tercer Mundo fue abandonar a los protagonistas occidentales, esa suerte de héroes-salvadores que llegaban hasta lejanas tierras para liberar a algún preso político o vivir angustiosas aventuras en lugares políticamente turbulentos. En las últimas épocas, lo que corresponde es homenajear a la gente local, los que han vivido y sufrido esas historias desde adentro y no como un hecho de color en sus vidas antes de volver a casa. Por fuera de eso, la lógica narrativa que proponen estas producciones sigue siendo parecidas a las que funcionaban en los años ’80. Cambió el peso relativo de los personajes pero no el tipo de historias ni la forma en la que se cuentan.
En otra época, la historia de la primera llegada al pico del Everest seguramente habría tenido como protagonista al neocelandés Edmund Hillary, uno de los dos hombres que logró esa hazaña. O quizás se hubiera ocupado del equipo entero, con mayoría de británicos. La película de Jennifer Peedom —hasta aquí más conocida por sus documentales— pone el foco en Tenzing Norgay, el hombre nacido en Nepal que llegó a la cima junto a Hillary y que logró ser considerado uno de los «conquistadores» en lugar de ser relegado, como era habitual, a la categoría de guía. O «sherpa», palabra que define el origen étnico pero también sirve para describir su tarea.
Interpretado de adulto por Genden Phuntsok, conocemos aquí a Tenzing de pequeño, creciendo en una aldea con vista al Everest, la montaña que localmente llamaban Chomolungma, y soñando con llegar a su cima. Para el niño no era fácil, ya que hasta dentro de la comunidad sherpa era un marginal, de una etnia más baja. Abandonado por sus padres, el chico —que siendo pequeño conoció al mítico George Mallory, uno de los primeros en intentar escalar esa montaña hasta la cima— crecerá, se enamorará y de a poco irá logrando ingresar en el mundo de los sherpas y los montañistas dedicados a esa misión.

Pero el film no sigue su vida cronológicamente. Su eje es la expedición exitosa de 1953 y todo lo que pasó allí. La vida previa de Tenzing irá mechando la trama principal y a partir de ahí conoceremos más detalles de cómo llegó hasta ese presente: sus esfuerzos, sacrificios, logros y tristezas. El eje de Tenzing es la misión en sí y ella arrancará con la difícil tarea de Norgay de convencer a los expedicionarios británicos de que lo cuenten como un miembro más del equipo y no solo como un guía contratado. Al Coronel John Hunt (Willem Dafoe), líder de la expedición, no le convence el asunto. Pero necesita a Tenzing —que poco tiempo antes había estado muy cerca de llegar a la cima como parte de una expedición suiza— y acepta sumarlo.
La decisión tendrá sus complicaciones porque lo pone en un lugar incómodo frente al resto de los sherpas, que a lo largo de buena parte del recorrido lo miran y critican como una suerte de traidor. Tenzing, ubicado en el medio de todo, tratará de negociar con los dos grupos y no decepcionar a ninguno, pero no siempre podrá hacerlo. Tiene, sí, un muy buen aliado en Hillary (Tom Hiddleston), que siendo neocelandés tampoco está tan «adentro» del muy británico grupo que comanda la expedición. Pero en tanto empiecen a subir y a enfrentar cada vez más riesgos e inconvenientes, quedará claro que ellos no solo merecen estar en ese grupo sino que están más capacitados que todos los demás.
A la par de contar el ascenso y sus imaginables contratiempos, Tenzing colará otros temas, desde la diferencia de criterio a la hora de enfrentar a la montaña para unos y otros —para los británicos subirla es un desafío y una conquista, para los locales es una experiencia religiosa— hasta las distintas tensiones personales y raciales que los rodean. Los flashbacks al pasado de Tenzing aparecen de tanto en tanto y más que aportar, a veces distraen. Da la sensación —por las cosas que faltan y que se resumen muy rápidamente— que lo que quedó es apenas una parte de esa historia, un breve repaso de su vida hasta llegar a este momento culminante.

Peedom no se escapa demasiado del playbook de este tipo de historias. Es un homenaje a Norgay, a su esfuerzo, su sacrificio, su talento como montañista y sus dotes para lidiar con las presiones y tensiones de la tarea. Y Phuntsok logra transmitir muy bien esa mezcla de profesionalismo e inocencia que parece tener el personaje. Hiddleston mantiene un bajo perfil como su «compinche» dentro del viaje mientras que Dafoe hace de su Coronel Hunt un personaje ambiguo, complejo, preso de los preconceptos de su época pero también capaz de darse cuenta de que la razón no siempre estaba de su lado.
Clásica, noble, no particularmente original —tiene un aire National Geographic, en el buen y en el mal sentido— y un tanto larga, Tenzing es uno de los intentos de Apple TV de ser parte de la carrera por el Oscar. No parece, en primera instancia, una película capaz de competir por premios importantes pero convengamos que CODA tampoco lo parecía y terminó ganando el premio mayor. Lo que sí prueba el film es que la plataforma sigue enfocada en explotar el mercado del montañismo (ver sino su reciente The Last First: Winter K2), un nicho en el que no tiene casi competencia. De todos modos, su lanzamiento vía plataforma presenta un problema, ya que una pantalla hogareña no alcanza a transmitir del todo de la belleza, la inmensidad y la violencia del paisaje en el que transcurre la historia.
Tenzing se mueve entre la épica de supervivencia, el drama sociopolítico y el retrato humano de su protagonista. Y lo hace de manera sobria, honesta y relativamente convincente. No será una película que despertará pasiones —le falta cierto vuelo para lograrlo—, pero es indudable que consigue transmitir muy bien la experiencia de escalar la montaña más alta del mundo. Y hacer que eso se sienta como una verdadera hazaña.



