Series: reseña de ‘La herencia de Hope Hill’ (‘Possession’), de Karla Crome (HBO Max)

Series: reseña de ‘La herencia de Hope Hill’ (‘Possession’), de Karla Crome (HBO Max)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
18 Oct, 2026 08:01 | Sin comentarios

En la serie de HBO Max, Gugu Mbatha-Raw interpreta a una abogada británica enviada a Jamaica a investigar una extraña herencia y que abre, sin saberlo, un portal a la plantación del siglo XVIII y a su pasado esclavista. Desde el 23 de octubre por HBO Max.

La herencia colonial y de esclavitud en Jamaica es el tema central de Possession, serie británica que llega a HBO Max tras su estreno, en agosto pasado, en la TV inglesa. Protagonizada por Gugu Mbatha-Raw (Apariencias) es una serie que parte de un conflicto legal y hereditario en tiempo presente que se remonta a una plantación varios siglos atrás para tratar de explicar, de una forma más fantástica que realista, las conexiones entre el presente y el pasado colonial en ese país.

Mbatha-Raw interpreta a Claudia, una abogada británica hija de una mujer jamaiquina que murió en el parto y un padre blanco. En el bufete legal en el que trabaja se topan con la noticia de que un millonario cliente de ellos ha dejado al morir su fortuna en manos de un enigmático hombre de Jamaica llamado Cudjoe East en lugar de dárselo a su hijo y heredero natural, Oliver (Jonny Lee Miller). Suponiendo que hay algún tipo de engaño por detrás de esto, la firma manda a Claudia a Kingston, Jamaica, a resolver el problema. Ayudará, ellos suponen, el hecho de que ella es de raza negra.

Claudia llega a Jamaica y rápidamente se topa con un universo enrarecido y místico, uno que ella desconoce por completo. Es que si bien su madre era de allí, al morir en el parto ella fue educada por su padre y hoy se apoya más en las leyes, el derecho y la «razón» que en cualquier cosa tradicional, de esas que para ella se parecen a supersticiones, brujerías y cábalas. Es por eso que no presta mucha atención cuando el chofer que la conduce a Hope Hill, la finca en disputa que supo ser una plantación, le advierte con respecto a qué cosas no abrir ni tocar. Así, sin saberlo, abre algo así como un portal entre el pasado y el presente.

La serie irá y vendrá de allí en más entre el siglo XVIII y la actualidad. En el presente, Claudia intentará encontrar al escurridizo Cudjoe (Sheldon Shepherd), un intenso hombre que dice tener 300 años y que asegura que las tierras le corresponden —dice ser hijo ilegítimo del dueño original, que lo tuvo con una esclava— y que no piensa dárselas a Oliver ni a nadie. Mientras empiezan a suceder cosas raras que hacen dudar a Claudia respecto al carácter racional de los hechos, La herencia de Hope Hill se traslada tres siglos atrás para ir de a poco conectando la historia en la época de la esclavitud, con la original heredera familiar, Charlotte (Bel Powley), como su problemática protagonista.

Possession conecta estos dos tiempos utilizando recursos propios del cine fantástico y de terror —algunos, de hecho, de forma muy efectiva—, ya que esos portales abiertos entre pasado y presente funcionan para ir haciendo entender a la protagonista de que, pese al tiempo transcurrido, los hechos trágicos de aquella época siguen reverberando hoy. La serie se organiza, en ese sentido, como un viaje de Claudia al redescubrimiento de sus raíces y, a partir de eso, a traer al presente los daños y horrores cometidos en las épocas de esclavitud.

Para desarrollar esa hipótesis Crome tira sobre el asador un arsenal de motivos clásicos del fantástico en su versión folk horror, aprovechando la larga tradición en la materia que tiene el Caribe (vudú, zombies, etcétera) y, en lo específico, en las tradiciones obeah de Jamaica, conectadas con la magia, la brujería y las posesiones. Esos espíritus que pueden atravesar el tiempo son la excusa narrativa principal que lleva a los protagonistas del presente y a los del pasado a convivir de una manera generalmente violenta, ya que las mismas tensiones raciales de entonces siguen estando presentes en la actualidad. Y un personaje como Claudia, de padre blanco y mujer negra, es clave a la hora de entender esa relación histórica.

Cruenta e intensa, mucho más virada al género puro y duro que a cualquier tipo de reflexión histórica sesuda, La herencia de Hope Hill consigue, de cualquier manera, ser una crítica dura al colonialismo y a los abusos de los blancos en las colonias del Caribe y en Jamaica en lo particular. La serie en ningún momento pone en duda el carácter sobrenatural de los acontecimientos —para el segundo episodio algunos de los protagonistas serán elevados a las alturas por fuerzas invisibles y otros tendrán sorpresivas e inesperadas muertes—, pero siempre dejará en claro cuál es el origen de esas tensiones. La justicia puede servirles a los poderosos para controlar el mundo en el que viven, pero cuando la magia y la brujería aparecen, los documentos legales no sirven para nada.