Series: reseña de ‘La otra madre’, de Nick Paley (Disney+)

Series: reseña de ‘La otra madre’, de Nick Paley (Disney+)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
16 Oct, 2026 01:00 | Sin comentarios

En esta serie de misterio, un adolescente despierta en el hospital tras un grave accidente automovilístico y empieza a sospechar que su madre ha sido reemplazada por una impostora. Con Connie Britton y Sam Nivola. Desde el 20 de octubre en Disney+

El Síndrome de Capgras, asegura su definición, es un trastorno neuropsiquiátrico en el que la persona afectada cree de forma firme e inamovible que un familiar, pareja, amigo cercano o incluso una mascota ha sido reemplazado por un doble exacto o un impostor. Y eso es lo que puede —o no, ahí está el truco— estar sucediendo en Phony: La otra madre, una serie que juega con esa idea hasta llevarla a sus máximas consecuencias. Simpática y curiosa, no más que eso, la serie creada por Nick Paley es, bajo su máscara de misterio e intriga, un coming of age y un relato sobre la etapa en la que la relación simbiótica de un niño con su madre se corta para empezar a transformarse en otra cosa.

Sonny (Sam Nivola) es un chico muy simpático y querido por todos en la escuela secundaria a la que concurre. Tiene una novia llamada Chloe (Mahaela Park), con la que están madurando la idea de tener sexo por primera vez, y una extraordinaria relación con su mamá, Ellen, con la que se ha criado solo y a la que considera su mejor amiga. Ellen (la gran Connie Britton) es la directora de la escuela a la que Sonny va. Y también parece ser querida por todos: amigos, colegas, alumnos e hijo.

Lo cierto es que ya de entrada vemos a Sonny hablando con una investigadora privada y contándole del accidente que, asegura, lo cambió todo. La historia es más o menos así. La noche en la que Sonny y Ellen pensaban tener sexo, él va manejando muy distraído hacia la casa de ella y sufre un severo accidente con su auto. Al recuperar la conciencia, varios días después, en la cama de un hospital, tiene una extraña y desesperante sensación: le da la impresión de que su madre no es un madre, sino otra persona. ¿Qué está sucediendo?

Sonny le comenta angustiado lo que le pasa a su amiga Mallory (Grace Brennan) y a su amigo Weldon (Colter Lee), pero ellos no ven nada raro. Su madre es, para ellos, la misma de siempre. Ocultándole la duda a su novia —y por supuesto también a su madre o quien sea la que la reemplazó—, Sonny, Mallory y Weldon se ponen a investigar si algo raro está pasando y contratan los servicios de una detective (Meera Syal), de pésima reputación, de esas que promueven teorías conspirativas y nadie respeta demasiado. Pero es la única que les presta atención y la que los termina ayudando.

Phony profundizará, capítulo a capítulo, en ese misterio. Sin contar mucho, lo que podemos decir es que al final del primer episodio se revela que algo raro ha sucedido, que las cosas no son exactamente igual a como lo eran antes del accidente. Lo que no queda claro es qué, cómo, quién ni por qué alguien podría querer reemplazar a la madre de Sonny por otra mujer. Además, claro, de conseguir una mujer tan pero tan idéntica que solo unos pocos detalles permiten a su hijo dudar de que sea la misma persona.

Con la excusa de la intriga identitaria —Sonny compara fotos, gestos y señales y se convence cada vez más que esa mujer que dice ser su madre es una impostora, aunque lo tilden de desequilibrado y se burlen de él—, la serie de Nick Paley ahondará en las vivencias de Sonny, su novia, amigos, las fiestas y tensiones escolares, y todo lo que rodea a un retrato de una etapa importante en la vida de un grupo conformado en su mayoría por adolescentes de una escuela secundaria.

Phony combinará esas tensiones con la pesquisa en sí, que funciona como si fuera un McGuffin, de esos que enganchan al espectador pero que quizás en el fondo no sean tan importantes. Uno entra a querer descifrar el misterio, es cierto, pero lo relevante aquí es contar la historia de un lazo materno-filial que cambia cuando los hijos crecen y la relación se torna diferente. Y eso, más que descifrar la intriga de lo que pasó o no pasó con su madre, es lo mejor que esta serie de ocho episodios tiene para ofrecer.