Festival de Mar del Plata: Competencia internacional (11 críticas)

Festival de Mar del Plata: Competencia internacional (11 críticas)

por - Críticas
23 Nov, 2014 01:02 | 1 comentario

JAUJA, de Lisandro Alonso (Argentina / Dinamarca / Francia / México) Hay muchas películas argentinas cuya influencia ha generado corrientes enteras de sucesores. PIZZA, BIRRA, FASO y MUNDO GRUA fueron para muchos el puntapié inicial a un retorno de cierto modelo neorrealista que se mantuvo como matriz del Nuevo Cine Argentino durante mucho tiempo. LA […]


jauja3JAUJA, de Lisandro Alonso (Argentina / Dinamarca / Francia / México) Hay muchas películas argentinas cuya influencia ha generado corrientes enteras de sucesores. PIZZA, BIRRA, FASO y MUNDO GRUA fueron para muchos el puntapié inicial a un retorno de cierto modelo neorrealista que se mantuvo como matriz del Nuevo Cine Argentino durante mucho tiempo. LA CIENAGA, de Lucrecia Martel, dio pie a incontables películas de conflictos en pueblos y ciudades de provincia (y a montones de piletas de natación también) y es seguramente responsable que en la Argentina haya casi tantas cineastas mujeres como hombres. Pero casi ninguna fue tan influyente como LA LIBERTAD, de Lisandro Alonso, que no solo desató un fenómeno de imitadores en la Argentina sino en buena parte del mundo cinematográfico… (Crítica completa, Cannes 2014, aquí)

 

elperromolina_8EL PERRO MOLINA, de José Celestino Campusano (Argentina) El nuevo filme de Campusano es, en cierto sentido, un giro respecto a sus filmes previos. No solo porque transcurre en escenarios ligeramente más reconocibles –en ese borde en el que el Gran Buenos Aires se transforma en un gigantesco wasteland– sino porque tiene medios de producción definitivamente más sofisticados: la calidad de las imágenes, la fluidez en el movimiento de cámara y el montaje son, claramente, de un corte más tradicional. Profesional, si se quiere. A la vez, la estructura es aún más clásica que las anteriores, manejándose en ese terreno donde el western se junta con el policial, como si fuera una película de Walter Hill o Don Siegel, por citar dos ejemplos que bien le servirían a un especialista en thrillers de hombres duros, secos y fuertes, donde la acción es siempre la justa y necesaria, y en la que los elementos se combinan de una manera narrativamente clásica hasta llegar a un enfrentamiento final. (Crítica completa, aquí)

 

lavidadealguienLA VIDA DE ALGUIEN, de Ezequiel Acuña (Argentina) El director de NADAR SOLO vuelve con ciertas obsesiones que lo caracterizan a lo largo de su cine en ésta, su cuarta película: las amistades perdidas y reencontradas, los amores tímidos e incipientes y, sobre todo, cómo la música juega un rol un rol importante en las vidas de los personajes. Esta es la que ataca más directamente el tema ya que se trata de la historia de una banda de rock que se separó mucho tiempo atrás dejando un disco sin editar y algunas «piedras» emocionales en el camino. El grupo se vuelve a reunir y a salir de gira a partir de la propuesta de una compañía de editar ese disco, pero pronto en la gira vuelven a aparecer las complicaciones, los celos y las tensiones que hicieron que originalmente la banda se separara, además de algunos secretos del pasado que iremos conociendo más cerca del final. A la vez, hay una chica (Ailín Salas), la nueva novia del protagonista (Santiago Pedrero, guitarrista de la banda), que suma a las fricciones en las que también participan el cantante (Matías Castelli), el baterista más joven (el ácido Julian Larquier Tellarini) y el manager de la banda. Así, entre actuaciones en vivo (las muy buenas canciones son de La Foca, una banda uruguaya cuya historia real es en parte inspiradora de esta trama), la historia de amor y las rispideces personales que crecen con el correr de los minutos va avanzando la sensible mirada de Acuña a este universo que, evidentemente, conoce de primera mano y que transmite con genuina emoción, casi a la manera de un Linklater argentino. Se puede decir que tras el giro tonal de EXCURSIONES, la nueva película es un regreso de Acuña a un mundo conocido que, si bien maneja muy bien, por momentos da la impresión que ya lo ha explorado lo suficiente y que no sería mala idea cambiar un poco de universo. LA VIDA DE ALGUIEN, entonces, es casi una sumatoria del mundo cinéfilo, musical y personal del director argentino: hasta sus actores de siempre se reúnen como si el filme fuera un reencuentro, diez, quince años después, de personas cuyos caminos en las vidas los han separado y ahora vuelto a juntar. Esas reuniones de músicos, lo dice la historia del rock, nunca terminan del todo bien. Y en esta ficción pasa lo mismo. Los personajes del filme no se dan cuenta que la nostalgia de querer volver a hacer aparecer esa magia puede ser un arma de doble filo y lo que se quiere reparar puede terminar rompiéndose aún más.


 

ventos-de-agostoVENTOS DE AGOSTO, de Gabriel Mascaro (Brasil) Una suerte de combinación estéticamente elegante y sutilmente poética entre documental y ficción, la nueva película del director de DOMESTICAS se mete en un mundo casi desconocido –un pequeño pueblo nordestino en Brasil, dedicado a la plantación de cocos– para explorar, en principio, las vidas y la relación de una joven pareja en su cotidianeidad, que va de ir al medio del mar a pescar, explorar las profundidades del océano y tomar sol (la primera escena combina todo eso más un clásico punk como “Kill Yourself” de Lewd y la prueba de que la Coca-Cola serviría como bronceador), para de ahí pasar a recolectar cocos y a tener relaciones sexuales arriba del camión con el que los transportan… (Crítica completa, Locarno 2014, aquí)

 

ALIVE, de Park Jungbum (Corea)

 

no-todo-es-vigiliaNO TODO ES VIGILIA, de Hermes Paraluelo (España/Colombia) Híbrido entre ficción y documental, el filme del director español que filmó la excelente YATASTO en Córdoba, Argentina, en 2011, se centra en una pareja de ancianos españoles (Felisa y Antonio), en lo que parecen ser sus últimos meses de vida, debido al fragil estado de salud de ambos. El filme comienza en un hospital para luego irse a la casa en un pequeño pueblo en la que ambos viven con las dificultades de la edad y, además, las económicas. Si bien el límite entre la ficción y el documental es difuso y por momentos Paralluelo se mete en algunas complicadas situaciones éticas (uno prefiere pensar  que muchas de las escenas fueron ficcionales ya que de otra manera algunas de ellas resultarían de una crueldad casi intolerable si bien dramáticamente potentes), lo que trasciende en el filme es la historia de amor entre estos dos viejitos, dos seres solitarios que solo se tienen el uno al otro, sus anécdotas, sus historias (algunas de ellas maravillosas, otras divertidas) y que tratan de sobrevivir con elementos mínimos: luz, agua, algo de comer y la paciencia y comprensión de dos personas que han vivido toda una vida y llegan a su final luchando contra las dificultades pero juntos. O, como dicen ellos, durmiendo en la misma cama…

 

blue roomLA CHAMBRE BLEUE, de Mathieu Amalric (Francia) Una novela policial de Georges Simenon es desestructurada y reestructurada por Amalric en una elegante e inteligentemente compuesta película centrada en un affaire amoroso que concluyó con una muerte. En realidad, la película se apoya narrativamente en las declaraciones policiales y el posterior juicio, por lo que iremos conociendo la historia a la manera de flashbacks. Julien (Amalric) y Esther (Stephanie Cleau) son amantes, cuyos intensos encuentros sexuales abren la película, dando a entender claramente la pasión puesta allí en juego. Pero sabemos que el asunto terminó mal y que alguien murió. No sabemos quién ni cómo. Amalric mostrará esa relación, pero aún más se centrará en la vida familiar de Julien con su esposa Delphine (Lea Drucker), con la que parece tener una existencia ideal que pronto prueba no ser tan así… (Crítica completa, Cannes 2014, aquí)

 

melbourneMELBOURNE, de Nima Javidi (Irán) Toda competencia –todo festival– tiene su película un poco inexplicable y en este caso tenemos a MELBOURNE, un filme iraní de Nima Javidi que intenta sumarse a la línea «editorial» iniciada por su compatriota Asghar Farhadi en la que un suceso inesperado despierta cuestionamientos incesantes de parte de una pareja. Aquí es un matrimonio de Teherán que está por viajar unos años a Australia para estudiar aunque se da a entender que quizás nunca vuelvan. En su último día en Irán, mientras preparan sus valijas, no tienen mejor idea que cuidar al bebé de su vecino, que duerme tranquilamente en el cuarto. En medio de las despedidas y preparativos a Amir se le da por chequear como está el bebé y resulta que ni se mueve ni respira: está muerto. El filme luego intentará llevarnos a vivir la tensión que viven ambos personajes y las bastante absurdas decisiones que toman mientras intentan «zafar» de hacerse cargo de esa situación para poder hacer su esperado viaje. El «thriller» tiene ese estilo de permanente y reiterativo cuestionario al mejor estilo Farhadi pero ni la situación (muy poco plausible) ni la puesta en escena (excesivamente teatral, casi toda transcurre en un par de escenarios de una casa) amerita demasiado interés, lo mismo que las decisiones de los personajes de «tapar» el asunto, que pasa de lo absurdo a lo decididamente ridículo. Una película que no aporta nada a la competencia y menos aún al cine iraní.

 

la meraviglieLE MERAVIGLIE, de Alice Rohrwacher (Italia) Tras el éxito el año pasado en todo el mundo de LA GRANDE BELLEZZA, de Paolo Sorrentino (ganadora del Oscar al mejor filme extranjero, entre otros galardones), todo el mundo ha vuelto a hablar de un cine italiano en pleno renacimiento. El triunfo de LA MERAVIGLIE aquí en Cannes –ganó, inesperadamente, el Gran Premio del Jurado, segundo en importancia tras la Palma de Oro– pareciera confirmar ese dicho: algo está pasando en el cine de ese país. Por un lado, es cierto. Pero, por otro, nada más distinto que estas dos películas, casi opuestas en sus propuestas estéticas y narrativas. Tan distintas son que, digamos, tranquilamente podríamos llamarla “la piccola bellezza”… (Crítica completa, Cannes 2014, aquí)

 

cavalo3CAVALO DINHEIRO, de Pedro Costa (Portugal) Película de zombies, de muertos vivos, del presente vivido como si fuera el pasado o el pasado como el presente, la nueva película del realizador portugués lleva aún más lejos la exploración del mundo de Fontainhas de sus anteriores HUESOS, EL CUARTO DE VANDA y JUVENTUD EN MARCHA. Aquí, el barrio ha desaparecido y lo que quedan son sobrevivientes de lo que parece haber sido una masacre, recorriendo pasillos de hospitales derruidos y conversando –o imaginando conversaciones– con otros en iguales condiciones. Pero hay dos elementos que se le agregan a la ya habitual mirada precisa desde lo temático y poética desde lo estético de Costa respecto de la suerte de los “caboverdianos” en Portugal, con el viejo y hoy cada vez más tembloroso y enfermo Ventura otra vez como protagonista principal. Por un lado, un fuerte acento político, que se refiere a la crisis actual pero que apoya aún más en las consecuencias de la Revolución de los Claveles de 1974, a través de la cual las vidas de varios de los personajes del filme se conectan… (Crítica completa, Locarno/Viennale 2014, aquí)

 

duke3THE DUKE OF BURGUNDY, de Peter Strickland (Gran Bretaña) Uno de los cineastas más particulares e inclasificables de los últimos tiempos, Peter Strickland sigue haciendo de las suyas en THE DUKE OF BURGUNDY, otra inclasificable retro-exploración en el mundo del cine del pasado que se parece bastante a un cine del futuro. No es tan distinta la apuesta, si se quiere, a la de sus anteriores filmes, especialmente a BERBERIAN SOUND STUDIO, ganadora como mejor película en el BAFICI 2013. Aquí, el británico vuelve a tomar referencias del más oscuro cine de género de los ’60 y ’70 para crear con esas imágenes, esa poesía, esa lógica perturbada una experiencia cinematográfica tan personal como enrarecida. ¿Dónde se mete Strickland esta vez? Digamos que el universo de referencias de THE DUKE… parecería ser esta vez el cine erótico europeo de los ’70, con sus colores apastelados, sus climas de sueño/pesadilla, una especie de softcore artie que ha pasado de moda y se ha vuelto objeto de culto (Jess Franco, Tinto Brass y compañía). Ese es el “modus operandi” en el que se mueven los personajes del filme: Cynthia, la dueña de un caserón en la campiña británica, y Evelyn, la chica que limpia y a la que ella maltrata, agrede y hasta castiga físicamente… (Crítica completa, Viennale 2014, aquí)

 

cometomyvoiceCOME TO MY VOICE, de Hüseyin Karabey (Turquía) Esta película turca responde a una versión algo adocenada de lo que, en los ’90, supieron mostrar ciertas películas del Este de Europeo o de Oriente medio: una alegoría política en la forma de una trama algo folclórica. Aquí es la historia de una aldea kurda en la que una abuela y su nieta que deben conseguir un arma que permita que liberen al padre de la hija, tomado prisionero por el Ejército turco, ya que ellos los acusan de esconderlas en sus casas. Sin armas a la vista, abuela y niña comienzan un errático y difícil viaje tratando de conseguirla, en el que se toparán con toda una serie de maliciosos personajes y situaciones difíciles hasta «chocarse» literalmente con tres personajes propios de una fábula o cuento bíblico. La densa y complicada situación política se deja entrever en el filme pero queda un poco aplastada por elementos narrativos innecesarios (y una musiquita folclórica al borde de lo indigesto) que utiliza, para mí, los recursos más banales de cierto «cine de festivales»: condescendencia, tono liviano y casi infantil para contar historias duras (estuvo en la sección Generations de la Berlinale, dedicada a niños y adolescentes) y estructura de «cuento folclórico». No es una mala película, pero no está a la altura de la competencia. Bah, muy probablemente, por su estilo, termine ganando algún premio del público, si es que lo hay…