Berlinale 2016: «Being 17», de André Techiné

Berlinale 2016: «Being 17», de André Techiné

por - Críticas
15 Feb, 2016 02:02 | 1 comentario

A los 72 años y tras más de 40 de carrera el realizador francés André Techiné entregó en la competencia de la Berlinale uno de sus mejores filmes en mucho tiempo. BEING 17 es una película fresca, dinámica y vital, una que se pone en el ritmo de sus intensos protagonistas adolescentes para contar la […]

quand-on-a-17-ans1A los 72 años y tras más de 40 de carrera el realizador francés André Techiné entregó en la competencia de la Berlinale uno de sus mejores filmes en mucho tiempo. BEING 17 es una película fresca, dinámica y vital, una que se pone en el ritmo de sus intensos protagonistas adolescentes para contar la historia de un despertar sexual. En esta película escrita junto a la también realizadora Celina Sciamma, Techiné tal vez intenta abarcar demasiadas aristas y subtramas (y por momentos no es nada sutil), pero la mayoría de las veces consigue lo que se propone: transmitir las confusas emociones de la adolescencia y del conflictivo encuentro de los protagonistas con el deseo sexual.

La película se divide en tres trimestres escolares y se centra en dos adolescentes compañeros de clase en la secundaria de un pueblo de los Pirineos. Thomas es el hijo adoptivo, de origen árabe, de una pareja de bajos recursos, que vive en un alejado campo en el que trabajan con sus animales. Thomas quiere ser veterinario y es un joven solitario que no habla casi con nadie en el colegio. Damien, en tanto, es el hijo de una doctora y un militar que está actualmente en el frente de batalla. Tampoco es popular en el colegio y se lleva especialmente mal con Thomas, con quien sin motivo aparente no hace más que pelearse y agredirse todo el tiempo.

techineLa madrastra de Thomas queda embarazada y la doctora (la madre de Damien) considera que lo mejor es que pase un tiempo en un hospital ya que el embarazo es delicado y las condiciones en las que viven no son las más confortables. Eso implica llevarse a Thomas a vivir con ellos, algo que ninguno de los chicos desea, especialmente cuando su odio mutuo se convierte en un tema disciplinario de la escuela. Pero queda claro de entrada que hay una tensión entre ambos que, si bien se manifiesta como violencia y agresión, pasa en realidad por otro lado. Lado que ninguno –especialmente Thomas– está dispuesto del todo a aceptar. El deseo en esa casa circula de tal manera que la propia madre de Damien empieza a sentirse atraída por Thomas, lo cual complica aún más la situación.


Pero aceptar eso que pasa entre los protagonistas no es sencillo y mientras la vida de ambos (a esta altura, de los tres) continúa dando inesperados sobresaltos, la película se centrará en esos juegos de poder, tensión, deseo y violencia, algo que Techiné cuenta de una manera realista y cercana, con un estilo poco académico y muy vital, con la cámara siempre encima de los rostros y de las situaciones, moviéndose al mismo ritmo ansioso de sus protagonistas. Por la cercanía, el nervio y la intensidad que posee en cada momento, BEING 17 es un filme que parece contado por otro personaje de 17 años y no por uno de más de 70.

No es la primera vez que estos temas son tratados –ni siquiera, de hecho, es la primera vez que los trata el director de LAS HERMANAS BRONTE y APASIONADOS–, pero llamativamente consigue superar lo logrado en ocasiones previas. Seguramente no es menor el rol de Sciamma (GIRLHOOD, TOMBOY) en el guión, aunque igual de importantes son las actuaciones del trío principal: Kacey Mottet Klein como Damien, Corentin Fila como Thomas y Sandrine Kimberlain como Marianne, la madre de Damien, cuyo rol crece de maneras insospechadas en la última parte de este ambicioso, atrapante y genuinamente emotivo filme.