Estrenos online: crítica de «Superheroicos», de Robert Rodríguez (Netflix)

Estrenos online: crítica de «Superheroicos», de Robert Rodríguez (Netflix)

Esta efectiva y entretenida película está pensada para el público infantil y se centra en los hijos de un famoso grupo de superhéroes que deben rescatar a sus padres de manos de unos siniestros alienígenas.

A su manera, más autogestionada y claramente enfocada al público infantil, Robert Rodríguez hace cosas con su pequeña productora que parecen imposibles para estudios mucho más grandes. SUPERHEROICOS (el título original, «We Can Be Heroes», hace directa referencia a la canción de David Bowie) es un producto para toda la familia que juega, de manera inocente pero muy efectiva y hasta políticamente inteligente, con los clichés del género de superhéroes.

La película del director de EL MARIACHI intenta ser al género de superhéroes lo que fue la saga MINI-ESPIAS a las películas de acción: utilizar los códigos clásicos pero con protagonistas infantiles. A su vez, se puede considerar a SUPERHEROICOS como un spin-off de THE ADVENTURES OF SHARKBOY AND LAVAGIRL, la película de 2015 que dirigió el propio Rodríguez con la que comparte algunos personajes. Bah, a los hijos.

La trama es muy sencilla y parte de la existencia de un grupo de superhéroes al mejor estilo «Avengers» (o «Justice League») que es secuestrado por unos alienigenas con tentáculos que los capturan a todos, incluyendo a Marcus Moreno (Pedro Pascal, que tiene a esta película, THE MANDALORIAN y WONDER WOMAN 1084 en «cartel» al mismo momento), que ya está retirado de la profesión y vive con su hija Missy, que no tiene poderes. Por su seguridad llevan a la chica a un lugar secreto para protegerla y allí conocerá a los otros hijos de los superhéroes activos, cada uno de ellos con un peculiar poder personal: retroceder o avanzar brevemente en el tiempo, estirarse, cantar en tonos muy graves o agudos o modificar la apariencia de su cuerpo, entre otras opciones curiosas.


Lo cierto es que todas estas habilidades, por sí solas, no alcanzan para mucho. Y Missy se irá convirtiendo en la líder positiva del grupo haciendo que su «poder» sea combinar los de los demás. Esto es: hacerlos trabajar en equipo y sin rivalidades. ¿Para qué? Bueno, los chicos encerrados decidirán que les corresponde a ellos ir a rescatar a sus padres capturados por los extraterrestres. E irán atravesando distintas barreras y dificultades que, como niveles de un videojuego, se pondrán en su contra tratando de impedírselo.

Escrita, fotografiada y editada también por Rodríguez, SUPERHEROICOS tiene un formato y un mensaje familiar y es también una película hecha en familia: su hijo Racer Max produce, su otro hijo Rebel compone la música y su hija Rhiannon colaboró con la creación de los personajes. Tiene una trama simple y bastante accesible (más allá de algunas vueltas de tuerca un tanto evidentes y torpes), efectos visuales muy creativos dentro de un bajo presupuesto (más ingeniosos que los de TENET y con una mínima parte del dinero que usa Christopher Nolan) y la inteligente idea de no engañar a su audiencia con la propuesta. Esto es: mientras que muchas películas del género se presentan para un público adulto o adolescente al que finalmente tratan como si fueran niños, esta es una película pensada para niños y que funciona claramente apegada a esas reglas. Nadie espera otra cosa.

Con varios actores conocidos apareciendo en pequeños roles o hasta cameos (además de Pascal esta Christian Slater, Boyd Holbrook, Adriana Barraza, Sung Kang y la india Priyanka Chopra, entre otros), SUPERHEROICOS depende fundamentalmente de la química y de la energía de los niños. Y más allá de algunas diferencias entre ellos (hay chicos más carismáticos y mejores actores que otros), en general se trata de un grupo que funciona muy bien, encabezado por la latina YaYa Gosselin (13 REASONS WHY) como la «estratega» de la banda. No es una película que desafíe ni intente alterar la lógica de estos relatos pero sí imaginar un futuro posible del género en el que los héroes tengan la misma edad que los espectadores.