Estrenos online: crítica de «The Dry», de Robert Connolly

Estrenos online: crítica de «The Dry», de Robert Connolly

por - cine, Críticas, Estrenos, Online, Streaming
27 May, 2021 04:36 | comentarios

En este thriller australiano, Eric Bana (el actor de «Munich» y «Troya») interpreta a un policía que vuelve a su pueblo natal para el funeral de un amigo y termina involucrado en la investigación del caso.


Con papeles protagónicos en películas como MUNICH y HULK, entre otras, Eric Bana parecía en un momento ser el encargado de tomar la posta de «actor australiano carismático que triunfa en Hollywood». Pero eso nunca sucedió y el hombre jamás se convirtió en el sucesor de Mel Gibson o Russell Crowe, por citar algunos poseedores de ese «título». De hecho, el australiano más famoso hoy vía el mundo de los superhéroes terminó siendo Chris Hemsworth. Y Bana quedó en una suerte de limbo preparado especialmente para actores carilindos y un tanto anodinos con los que la industria no se sabe bien qué hacer.

Esas dos características de su persona –además de su full australian accent— son los principales elementos que tiene para ofrecer THE DRY, un policial de pueblo chico que transcurre en Kiewarra, una ciudad inventada para la película (en realidad, para la novela de Jane Harper en la que se basa) y en la que todos parecen conocerse (y odiarse) entre sí. Y si les suena haber visto algo similar alguna vez es porque, bueno, seguramente lo hayan hecho.

Bana encarna a Aaron Falk, un famoso agente de la policía de Melbourne que retorna a ése, su pueblo natal, para el funeral de Luke, un amigo suyo de toda la vida. El hombre, en apariencia, mató a su mujer, a su hijo mayor (su bebé sobrevivió) y se suicidó en un crimen que sacudió a la ciudad. Y si bien Aaron no está allí para investigar el caso –la policía local es la responsable de hacerlo– terminará sumándose al operativo a regañadientes.


La carga que trae Aaron es bastante pesada ya que muchos años atrás, cuando él y Luke eran jóvenes, formaban parte del grupo de amigos de Ellie, una chica que un día apareció muerta en el río. Y si bien a Aaron nunca se lo acusó formalmente ni se lo condenó, el entonces veinteañero terminó yéndose del lugar con su padre para nunca regresar. Y ahora, al volver a mostrar su cara allí, medio Kiewarra lo mira como el enemigo, especialmente la familia de Ellie. La depresión económica y la sequía que azota a el lugar le agrega una cuota importante a la desesperación y tensión de sus pobladores.

THE DRY irá avanzando mediante un sistema narrativo un tanto caprichoso ya que, en paralelo a los avances y retrocesos de la investigación actual, Connolly hará constantes flashbacks a la situación del pasado para tratar también de dilucidar qué sucedió allí, convirtiendo a la película en dos investigaciones al precio de una. Para Aaron, volver al pueblo se va volviendo una pesadilla. Lo maltratan, lo agreden y le hacen una especie de constante escrache público. Y por haber sido amigo de Luke, de algún modo lo ligan a él también al nuevo asesinato. Con Luke muerto, Aaron pasa a ser el centro de los ataques de casi todos, salvo algunos viejos amigos y los padres del acusado.

La investigación lo llevará a ir descubriendo secretos, operaciones, dineros ocultos y aventurillas varias del pueblo, a la vez que le permite reconectarse con una chica de su viejo grupo, Gretchen (Genevieve O’Reilly) y tomar unas cuántas cervezas, algo que parece ser obligatorio en cualquier reunión en la que haya dos australianos juntos, en muchos casos terminando en salvajes y sangrientas peleas de borrachos. Y, de alguna manera, una investigación le ayudará a resolver la otra.

THE DRY no escapa de los modos canónicos de este tipo de relatos, especialmente los tomados de novelas policiales. Da la sensación que, salvo por el hecho de transcurrir en un perdido pueblo australiano, la lógica de los comportamientos y de la investigación no es muy distinta de lo que podría haberlo sido en algún lugar similar del sur de los Estados Unidos plagado de lo que allí llamarían rednecks. Falk es alguien que escapó del lugar y que, al volver, se ve enfrentado a su pasado y también a lidiar con cómo ese lugar marcó su vida y su personalidad.

Al durar casi dos horas y extender muchas escenas de encuentros, desencuentros y reencuentros entre personajes (está el director de la escuela y su mujer, el policía local y su mujer, los padres de Ellie, los padres de Luke y varios más), lo que Connolly espera es que la película vaya más allá de su mecánica investigación. Pero, lamentablemente, eso no termina de suceder. Se multiplican las posibilidades y los sospechosos, pero raramente la complejidad del mundo y de los personajes que lo habitan. Y así, finalmente, THE DRY termina siendo un policial de investigación (de dos investigaciones paralelas, en realidad) demasiado largo que podría funcionar bastante mejor con 15 o 20 minutos menos.