Estrenos online: crítica de «El quinto set», de Quentin Reynaud (Netflix)

Estrenos online: crítica de «El quinto set», de Quentin Reynaud (Netflix)

por - cine, Críticas, Estrenos, Online
27 Ago, 2021 06:40 | comentarios

Este drama deportivo francés se centra en un veterano tenista de 37 años que quiere volver a los primeros planos participando en la clasificación para entrar a Roland Garros pese a tener todo en contra.


El mundo del tenis –bah, del deporte en general– se ocupa casi todo el tiempo de sus atletas de elite: los Federer, los Nadal, los Djokovic y otros jugadores que están en el primer nivel. Raramente vemos lo que es el centro de atención de EL QUINTO SET: los jugadores que juegan las rondas clasificatorias de los torneos. Para los que no saben nada de tenis, va una breve explicación. En los torneos del circuito profesional, siempre hay una cantidad de jugadores que llegan al llamado «cuadro principal» provenientes de las «qualys», que es prácticamente todo otro torneo que se juega previamente al que vemos por televisión. En el caso de los Grand Slams (esta película transcurre durante Roland Garros), hay 128 jugadores que se disputan 16 lugares en el cuadro principal. Es decir, ganar cuatro partidos aquí te habilita a empezar recién la primera ronda del otro torneo. Y llegar hasta allí no es fácil, nada fácil.

Thomas Edison (Alex Lutz, un actor que más allá de tener un «doble de cuerpo» en los momentos tenísticos más álgidos, claramente sabe lo que tiene que hacer con una raqueta en la mano) la tiene más difícil que el común de los participantes de esas qualys, que suelen ser juveniles promisorios que están creciendo de a poco o jugadores que usual o circunstancialmente están por abajo de los primeros 100 puestos del ranking mundial y muy pocas veces acceden a ese «mítico» cuadro principal.

En la ficción, Edison fue un promisorio tenista francés que llegó a la semifinal de Roland Garros en 2001 y perdió allí luego de tener dos match points a favor en un quinto set. El partido lo jugó contra Alex Corretja, quien terminó perdiendo la final contra Gustavo Kuerten y tanto ése como otros apuntes específicos del film son muy realistas, salvo que en lugar de Edison el que jugó esa semifinal fue Sébastien Grosjean. Tras esa derrota (la de Edison, no la de Grosjean, que sí tuvo una carrera importante), su juego nunca volvió a ser el mismo. Siguió jugando de un modo bastante anónimo en los torneos challengers, manteniéndose en las zonas bajas de los rankings y la gente lo recuerda como un «promisorio fracaso». Aparte, carga con una larga serie de lesiones, siendo la principal una que tiene en su rodilla, varias veces operada.


A los 37 años tiene una nueva oportunidad para ingresar en esa qualy y esa es la historia que marcará los tiempos de este film, sorprendentemente certero en lo que respecta a esos rincones del tenis que usualmente no vemos. Edison viaja al torneo por sus propios medios –los autos están reservados para «los jugadores importantes»–, la plata nunca le alcanza para nada, no tiene privilegios ni contratos con marcas y su mujer (una ex tenista) está un tanto fastidiada de su negativa a abandonar una lucha perdida que no solo no genera ingresos económicos sino que lo está alejando de su pequeño hijo. El tipo vive de dar clases en un club de tenis que dirige su madre, Judith (Kristin Scott Thomas), una exigente mujer cuya presión hacia él seguramente tuvo que ver con su caída en desgracia. Y se juega una última ficha. O eso parece.

Durante buena parte de su metraje, EL QUINTO SET es mucho más creíble que gran parte de los dramas deportivos que usualmente vemos. Por un lado, por el realismo del torneo en sí. Más allá de ciertos trucos y cortes para acelerar las cosas, el tenis que se juega es más que creíble, el ambiente que se respira en el club y la atmósfera de los partidos también. Y hasta los diálogos y manejos del día a día (las lesiones, las recuperaciones, el detrás de escena del torneo) se acercan bastante a lo que uno supone es la intimidad del deporte cuando no es jugado por superestrellas. Sería interesante escuchar la opinión de algún tenista que jugó en estos niveles para comprobar si está logrado o no, pero de todos modos es bastante convincente.

El drama personal y familiar irá avanzando en tanto Edison pase etapas del torneo. En paralelo, los ojos de todos están en un muy confiado y talentoso joven de 17 años que es ahora la promesa que él fue en 2001. En algún momento la película abandonará ese aire más realista para entrar en los conflictos un tanto más convencionales del film deportivo: el momento clave que lo decide todo, la repetición de aquel drama, el trauma familiar que regresa y así. Pero aún cuando cae en esos clichés, EL QUINTO SET nunca pierde del todo su cercanía al mundo que retrata. ¿Qué otra película sobre tenis vieron que ocupe casi media hora de su trama en un solo partido y casi diez minutos en la definición de un solo game, con muchos puntos jugados en tiempo real?

Es cierto que cuando cae la ficha de que la película va encaminada muy directamente a un final un tanto obvio, uno se desilusiona un poco. Pero de todos modos, Reynaud (que encarna al entrenador de Thomas) encuentra las maneras de darle alguna vuelta de tuerca a su épico final, vueltas que quizás no convenzan a todos pero que le dan a su película una personalidad propia, un poco como la de su tozudo y ensimismado protagonista. Para los que amamos las historias deportivas, de segundas oportunidades y los que nos interesa esos universo que pocas veces capturan las cámaras (el Lado B del deporte profesional), EL QUINTO SET tiene un atractivo especial. Y para los que somos amantes del tenis, todavía más.