Festivales: crítica de «Mi vacío y yo», de Adrián Silvestre (Rotterdam/San Sebastián)

Festivales: crítica de «Mi vacío y yo», de Adrián Silvestre (Rotterdam/San Sebastián)

por - cine, Críticas, Festivales
11 Sep, 2022 06:12 | Sin comentarios

Esta película se centra en las complejas experiencias de una joven trans francesa que vive en Barcelona y está en pleno proceso de cambio de sexo.


Este film de ficción se apoya en las experiencias reales de su protagonista, una joven trans francesa que reside en Barcelona y que trabaja atendiendo en un call-center pero sueña con ser diseñadora. Aquí se narra parte de su recorrido navegando a través de cuestiones de género, comenzando por su decisión, un tanto sorpresiva hasta para ella misma, de empezar a transicionar, con los miedos y desafíos que eso conlleva en paralelo a su complicado camino por el mundo de las citas online, yendo de fracaso en fracaso y de una situación complicada a otra, casi sin respiro.

Raphi es una chica que se ilusiona con encontrar el hombre perfecto («el príncipe azul», como ella misma reconoce) con el que formar una relación estable, algo que parece imposible de conseguir y que fracasa aún con las personas y en los momentos más promisorios. Dudando respecto de hacerse o no la operación de cambio de sexo, se acerca a grupos de mujeres que ya han pasado por similar situación y a la vez se involucra con un grupo de teatro que la convoca a contar su historia. Todos estos descubrimientos terminan siendo más importantes para Raphi que las citas o los hombres con los que lidia. Es allí que aprende a valorarse a sí misma sin esperar todo el tiempo la aceptación ajena.

Silvestre cuenta de una forma muy honesta, fresca y humana los conflictos y contradicciones que vive Raphi ligados a los cambios que atraviesa y a sus comprensibles inseguridades. Quizás MI VACIO Y YO pueda no ser el film más complejo, inventivo o relevante de los hechos sobre este tema, pero sí es uno que se acerca a sus protagonistas de un modo franco, uno que por momentos se asemeja bastante al registro documental.


Queda claro, especialmente, en los momentos en los que Raphi se acerca a grupos de ayuda/debate y a la compañía teatral, que mucho de lo que se cuenta aquí tiene aspecto de reconstrucción de algo previamente vivido. Y eso atraviesa toda esta modesta pero íntegra película sobre las distintas transiciones que su protagonista debe hacer. Las exteriores, sí, pero también las otras, las que llevan a aceptarse y a quererse a sí misma.