Series: crítica de «Bienvenidos al Wrexham – Temporada 1», de John Henion (Star+)

Series: crítica de «Bienvenidos al Wrexham – Temporada 1», de John Henion (Star+)

Esta mezcla de serie documental y reality show deportivo sigue lo que pasa cuando dos estrellas de Hollywood compran el pequeño equipo de fútbol de Wrexham, en el norte de Gales. Con Ryan Reynolds y Rob McElhenney. Desde el 18 de enero por Star+.

A mitad de camino entre el documental deportivo y el reality show, BIENVENIDOS AL WREXHAM cuenta la curiosa historia de lo que sucedió –bah, lo que sigue sucediendo– cuando, a principios de 2021, los actores Ryan Reynolds y Rob McElhenney decidieron, sorprendentemente, comprar un club gales de fútbol llamado Wrexham AFC. Las particularidades de la decisión son varias. Wrexham no es un equipo de prestigio ni de fama internacional. Está en la National League, que es algo así como la quinta liga en importancia en Gran Bretaña y directamente fuera del sistema de la Football League que engloba a las cuatro primeras divisiones: la Premier, la Championship League, la League 1 y la League 2. Y viene de fracaso tras fracaso, deportivos y económicos, que la dejaron –covid mediante encima– al borde de la bancarrota. En el medio aparecen dos millonarios actores norteamericanos (la estrella de DEADPOOL es canadiense y el actor y creador de IT’S ALWAYS SUNNY IN PHILADELPHIA es, bueno, de Philly) que no saben casi nada de lo que ellos llaman «soccer» y ofrecen una importante suma para comprar el club.

BIENVENIDOS AL WREXHAM cuenta esa historia desde el principio y su primera temporada de 18 episodios que son breves y se consumen de a varios por vez empieza por la adquisición hasta completar la primera temporada del equipo galés bajo la órbita de estas estrellas del cine y la TV. Es un choque raro, de «pez fuera del agua» para los actores y de mezcla de fascinación y dudas para los locales, que aceptan –más por desesperación que por convencimiento– la oferta que le hacen. Y es así que, a lo largo de un poco más de un año, Ryan & Rob irán yendo y viniendo de Gales a sus trabajos cotidianos en sets de filmación, con Rob más involucrado directamente en el club, algo ligado a su pasión de toda la vida por el fútbol… americano.

WELCOME TO WREXHAM le escapa a la lógica del documental específicamente deportivo. Es obvio que parte de la compra fue una suerte de inversión para hacer esta serie y lo que les interesó a los creadores fue el pueblo del norte de Gales en sí, con sus peculiares habitantes fanáticos de un equipo que no solo supo tener su momento de gloria sino que cuenta con el que es considerado uno de los estadios de fútbol más antiguos del mundo, al menos entre los que se siguen usando para el deporte.


Por eso la serie avanza en función de las idas y vueltas del equipo en el campeonato y en su necesidad de ascender de categoría (pasar a la Football League representa muchos mayores ingresos por derechos televisivos y otras cuestiones) pero también como un amable retrato de un pueblo y sus habitantes, de los sueños y tragedias personales de los que allí viven y que depositan en el equipo muchas de sus expectativas de gloria ante una realidad que se presenta, económicamente al menos, bastante más gris.

Pero teniendo a dos comediantes a la cabeza, WREXHAM cuenta también la divertida historia del choque cultural entre ellos y el pueblo, sus diferentes costumbres, su constante aprendizaje (al día de hoy les cuesta entender la ley del offside, digamos) y, además, la fascinación y consiguiente publicidad que genera en Wrexham la presencia de estas dos estrellas. Como dato sirve saber que, de un día para el otro, el equipo empezó a tener publicidades de grandes compañías y, al comenzar la nueva temporada (la 2021/2022), Rob & Ryan convocaron a un nuevo entrenador y a un par de figuras de ligas más grandes para ayudarlos a ganar la promoción.

Uno puede mirar todo con cierta suspicacia. ¿Estamos ante dos estrellas que, más allá de sus buenas intenciones, están «explotando» las necesidades de un equipo y de un pueblo que pelea por su supervivencia? Ellos juran y perjuran que no es así, que su compromiso con Wrexham –con el equipo y con la ciudad– es para largo y que, a diferencia de anteriores compradores que intentaron vaciar el club, sus intenciones son hacerlo avanzar categorías y recuperar la alegría de sus pobladores. Suenan convincentes. Bah, al menos en el contexto del documental que ellos mismos editan y organizan.

BIENVENIDOS A WREXHAM tendrá todo tipo de idas y vueltas narrativas. Están las humanas –la serie dedica episodios enteros a diversos personajes o situaciones locales, desde hinchas veteranos a hooligans con la entrada prohibida a la cancha, a los eternos amigos («mates») que se juntan en el pub ubicado al lado del estadio para comentar los partidos y a las vidas privadas de algunos de sus jugadores, que existen en un universo muy distinto al de las estrellas de la Premier– y también las deportivas, con los difíciles pasos del equipo que, pese a las nuevas contrataciones, no parece despegar hacia los ansiados primeros lugares de la tabla.

Para los últimos episodios se jugarán situaciones y partidos cuya tensión y emoción son inmensas (resultados increíbles, partidos inimaginables, alegrías y tristezas en un subibaja continuo) y la serie allí sí se enfocará en el equipo de un modo más directo. Estando pensada para el público estadounidense, la serie por momentos explica cosas básicas del fútbol y se puede decir que sigue al campeonato de una manera un tanto desorganizada. De todos modos, cuando las cosas se ponen serias, la cámara está allí donde debe estar. Tratando de ver si «Super» Paul Mullin, Ollie Palmer o el crédito local Jordan Davies pueden darle al equipo la consagración tan deseada o si habrá que volver a empezar de cero, como lo han venido haciendo en las casi dos décadas en las que no han podido salir de esa división.

Para los que se queden con las ganas de más, no se preocupen: la temporada dos está en camino. Eso sí, no googleen los resultados de ninguna de las dos campañas porque será un enorme spoiler para ambas temporadas de la serie. Vale la pena seguir las desventuras de Wrexham, tanto del equipo como de los habitantes y de los compradores. Más allá de las dudas que uno pueda tener ante un proyecto de este tipo, la serie nos deja con la impresión de que Ryan & Rob tienen el corazón en el lugar correcto y tratarán de hacer lo mejor para el pueblo que los acogió como si fueran miembros de su familia. Y si los resultados deportivos se dan, mucho mejor.