Cannes 2026: crítica de ‘Gentle Monster’, de Marie Kreutzer (Competición)

Cannes 2026: crítica de ‘Gentle Monster’, de Marie Kreutzer (Competición)

por - cine, Críticas, Festivales
15 May, 2026 09:32 | Sin comentarios

Una músico célebre muda a su familia al campo en busca de un nuevo comienzo, y ve cómo la vida de su marido —y la suya propia— se derrumba cuando llega la policía. Con Léa Seydoux, Laurence Rupp y Catherine Deneuve.

En las categorías raras que las plataformas de streaming utilizan para subdividir las películas que programan debería haber una llamada «austriacos haciendo cosas horribles en secreto». Es que hay ya una larga tradición de films basados o inspirados en hechos reales que presentan a hombres de esa nacionalidad cometiendo cualquier tipo de fechorías en sus cuartos, subsuelos o, como en este caso, con sus cámaras y en sus computadoras. La nueva película de la directora de Corsage se centra precisamente en un personaje así, pero en este caso narrado desde el punto de vista entre sorprendido, asustado e incrédulo de su esposa.

Lucy (Léa Seydoux) es una estrella musical que se hizo famosa gracias a sus deconstrucciones de canciones pop que, convengamos, suenan bastante espantosas. Y la película arranca con la chica ensayando al piano una reversión del clásico de Charles & Eddie Would I Lie to You?, algo que deja entrever para qué lado irá todo esto. Pero la llegada, en medio de un ataque de pánico, de su marido Philip (Laurence Rupp) —un cineasta que trabaja en televisión—, la hace frenar y luego ambos toman la decisión de mudarse a una casa de campo, en las afueras de Munich, buscando algo de paz para ambos y para su hijo de Johnny (Malo Blanchet). ¿Pero a qué se debe esa angustia?

La calma de la nueva casa dura poco y nada, ya que en medio de su aparente vida familiar de rutinas y costumbres aparece la policía con una orden de requisar las computadoras de Philip e interrogarlo. Lucy no tiene idea de lo que está pasando, pero es obvio por su cara que Philip sabe que su vida tal como la conocía acaba de concluir en ese instante. De a poco —muy de a poco—, Lucy se enterará del motivo de la detención: el hombre capturaba o hacía circular imágenes de niños en una red de pornografía infantil.

De allí en adelante, más que en la investigación en sí, Gentle Monster se centrará en la confusión de Lucy, en su alejamiento, sus dudas, sus deseos de creerse las explicaciones de su marido y las de su abogado, y sus miedos de que su marido haya hecho algo con su hijo. En paralelo, y por motivos que no se entienden del todo bien, Kreutzer sigue a Elsa (Jella Haase), la mujer policía que investiga el caso, en su vida personal que tiene algunos aspectos que, de un modo un tanto lejano, se reflejan en los de Lucy. Es una subtrama que bien podría funcionar en una serie pero que aquí no agrega demasiado.

Kreuzer arma un oscuro drama familiar que elige, con inteligencia, centrarse en cómo Lucy va dándose cuenta que las excusas y explicaciones de Philip no alcanzan y que —con ayuda o no de su madre, que encarna en unas pocas pero memorables escenas Catherine Deneuve— tiene que tomar alguna decisión respecto a su vida y la de su hijo. Lo mejor de la película pasa por la lucha interna del personaje entre la parte que intenta creerle a la persona amada y la otra, impactada, que quiere salir corriendo lo más lejos posible de ahí.

Buenas actuaciones, un clima de tensión bien logrado y una pintura oscura de los silencios y secretos familiares terminan por conformar un drama oscuro y agobiante pero que a la vez es menos inquietante de lo que cree ser. Kreutzer no logra revelar nada nuevo ni ir mucho más a fondo que dejar en claro la a esta altura previsible idea de que los hombres que parecen monstruos seguramente lo sean. Y sin son austríacos, mucho más.