Estrenos online: crítica de ‘En la zona gris’ (‘In the Grey’), de Guy Ritchie (Prime Video)

Estrenos online: crítica de ‘En la zona gris’ (‘In the Grey’), de Guy Ritchie (Prime Video)

por - cine, Críticas, Estrenos, Online, Streaming
20 Ago, 2026 05:41 | Sin comentarios

Lo que comienza como una elaborada operación criminal pronto se convierte en una rutinaria sucesión de persecuciones, tiroteos y giros sin demasiado impacto. Con Jake Gyllenhaal y Henry Cavill. Desde el 21 de agosto por Prime Video.

La complicada trama de En la zona gris hace suponer que la película que termina siendo no es la originalmente planeada. La cantidad de detalles que necesitan ser explicados para comprender lo que pasa es tal que la primera media hora de la película de Guy Ritchie se va en tratar de que al espectador le quede algo en claro. Y luego, con eso, no se hace demasiado. Un par de escenas de acción intensas, algún giro inesperado y no mucho más. Su duración, de apenas 97 minutos (sin los créditos son 90), deja la impresión de que algo, posiblemente mucho, quedó en el camino, posiblemente en la mesa de edición. En principio, algo que se asemeje a una personalidad o un conflicto para sus dos protagonistas.

Jake Gyllenhaal y Henry Cavill no tienen mucho para hacer más que lucir musculosos y elegantes con un vestuario que muchos irán corriendo a averiguar el precio. Para ser los protagonistas del film, no parecen tener más personalidad que sus bíceps. Y tampoco hay conflicto alguno entre ellos, más allá de algunas bromas y comentarios entre ácidos y simpáticos que son completamente irrelevantes. Los dos encarnan a operativos (Special Ops) que se ocupan de los trabajos en los que los mete la abogada Rachel Wild (Eiza González, quien es la verdadera protagonista y lo mejor del film), una mujer que defiende a bancos de inversión. O algo así. No vale demasiado la pena aclarar qué sucede: va de lo incomprensible a lo finalmente irrelevante.

Sid (Cavill) y Bronco (Gyllenhaal) son su mano de obra, los que manejan un equipo de gente especializada en el trabajo sucio que se desprende del cerebro de la abogada. Rachel les encomienda vaciarle las cuentas a un mafioso llamado Manny Salazar (Carlos Bardem, con un inglés incomprensible), que no quiere pagar los millones con los que se quedó de un banco de inversión. O algo así. Rosamund Pike —que seguramente tenía un rol más importante del que quedó— encarna a Bobby Sheen, la ejecutiva de la firma que negocia con Rachel para que le recupere su dinero. Algo que la mujer hará quedándose con un diez por ciento del total. Si no entendí mal, nada menos que 100 millones de dólares.

Ritchie usa la voz en off de González para explicar la trama y luego pone a «Sid y Bronco» —la película bien podría haberse llamado así— a explicarles a su equipo de media docena de indistinguibles los distintos operativos que harán para sacarle el dinero y las empresas a Salazar de modo sigiloso. Pero también tienen calculadísimos los pasos que ese mafioso puede dar. Esto es: mandar gente a liquidar a Rachel y acabar de una vez por todas con el problema. Así que, una vez que se acaba la descarga de información y el cálculo de cada paso, empieza la acción. Y la segunda mitad de la película será un poco más entretenida en función de dos largas escenas de persecución y combate, que los protagonistas resuelven prácticamente sin transpirar ni despeinarse.

In the Grey es rutinaria a más no poder y, más allá de su presentable elenco, bien podría haber sido una película clase B de esas que van directo a plataforma (esta se estrenó en cines). El británico Ritchie puede ser un competente realizador de escenas de acción de la escuela Michael Bay del montaje frenético, pero sus películas raramente van mucho más allá de lo que aparece en la superficie. Salvo casos muy puntuales como fue Justicia implacable o, en menor medida, El pacto, ya hace muchos años que el director de Snatch se ha vuelto un profesional del cine de acción y aventuras con películas un tanto intrascendentes y cada vez más impersonales. Aquí, más allá de un elenco caro y un presupuesto que les permitió viajar por el mundo, lo que hay es un ejemplar mediocre de película de acción contemporánea. O, quizás, lo que quedó de eso.