Series: reseña de ‘Sterling Point’, de Megan Park (Prime Video)

Series: reseña de ‘Sterling Point’, de Megan Park (Prime Video)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
06 Ago, 2026 07:25 | Sin comentarios

Tras descubrir que heredó una isla remota en Canadá de un abuelo al que nunca conoció, Annie, de 17 años, decide investigar sumergiéndose en un mundo de secretos enterrados, una hermandad inesperada y una complicada historia familiar.

Las series sobre jóvenes adolescentes —especialmente, chicas— atravesando un impensado giro en sus vidas que les permite afrontar cambios personales, psicológicos y geográficos están por todos lados en las plataformas. Estas series y películas sobre los llamados YA (young adults) son un género en sí mismo que funciona bien pero que, con el correr del tiempo, ha derivado en fórmulas de todo tipo y color. De los creadores de dos clásicos del género como The O.C. y Gossip Girl llega ahora Sterling Point, una serie que mantiene esa tradición de ser, a la vez, un poco telenovela para adolescentes y otro tanto película sobre «descubrirse a sí mismas».

La diferencia de Sterling Point, lo que hace que no se la sienta como un remedo de otros materiales previos, pasa por la voz de la persona que la creó, la escribió y dirige algunos de sus episodios. Me refiero a Megan Park, realizadora de The Fallout y Mi yo del futuro, dos películas —una más dramática, la otra más cómica— que exploraron de un modo más profundo y sensible las vidas de personajes adolescentes. Park, ex actriz, es el arma secreta de esta serie, la que logra crear personajes reconocibles, divertidos, creíbles y graciosos que sostienen una arquitectura narrativa que, en el fondo, sí tiene mucho de telenovelesca.

El otro gran acierto de la serie es su elenco, empezando por Ella Rubin, la actriz de La idea de tí (en la que encarnaba a la hija de Anne Hathaway, a quien se parece cada día más), quien encarna a Annie, una adolescente de 17 años de una familia acomodada de Nueva York que solo se preocupa por su piel, por estudiar y seguir una carrera, a diferencia de su más relajado hermano, Connor (Keen Ruffalo, hijo del actor Mark Ruffalo), al que nada parece importarle. La chica pierde una esperada beca para estudiar ese verano, se deprime, pero pronto se topa con una sorpresa que modifica todos sus planes: les llega la noticia de que ha muerto su abuelo y les ha dejado una isla en Canadá.

Lo cierto es que los hermanos (adoptivos ambos) no conocían a este abuelo ya que su madre murió cuando ellos eran muy chicos y se perdió esa relación. Pero por la actitud del padre (Jay Duplass) de ambos —que no quiere saber nada con que ellos se metan en ese tema y esconde cosas— es obvio que hay algunos secretos rondando por ahí. Es así que Annie se escapa a Canadá, llega a esta paradisíaca isla, a la casa enorme de su desconocido abuelo y empieza de a poco a conectar con un grupo de jóvenes de su edad que vive ahí: una chispeante chica británica (Bo Bragason), su pequeña hermana Maple (Mabel Strachan) y el amable Ellis (Jacob Whiteduck-Lavoie), que se convierte en potencial interés romántico, entre otros.

Pero el impacto mayor se produce cuando descubre que en su casa hay otra chica, llamada Ramona (Amélie Hoeferle), que vive ahí y la considera propia. Ramona la recibe mal, la echa del lugar, pero pronto Annie se da cuenta —básicamente porque es igual a su madre— que en realidad es su hermana o media hermana. Y más allá de unos iniciales y forzados malentendidos, entre las dos tendrán que investigar los secretos familiares que las mantuvieron separadas (ninguna sabía de la existencia de la otra), lidiarán con la tentación de parte de algunos de vender esa isla (las cifras que les ofrecen son millonarias) y con las historias románticas de cada una (Annie es hetero, Ramona no), que son más complicadas de lo esperado.

Lo curioso de Sterling Point es que la trama en sí no es particularmente interesante. Es un melodrama con toques humorísticos acerca de un pueblo chico en el que se esconden secretos desde hace años mezclado a una comedia dramática de adolescentes enamorados y desenamorados en perpetuidad. Pero lo que la saca de la medianía son los personajes, sus diálogos, la chispa que tienen, la precisión psicológica con la que están construidos y los buenos actores que los interpretan, especialmente las chicas. Las situaciones que se van armando, juntas o por separado, entre Annie, Oona y Ramona tienen una vivacidad y una inteligencia inesperada para lo que en definitiva es una simple trama acerca de revolver cajones y encontrar viejas cartas, viejas fotos, viejos mixtapes.

Es Park, claramente, la que le da ese plus a la serie. Cualquiera que haya visto My Old Ass sabe que la ex actriz, ahora guionista y directora, tiene una manera sutil de presentar a sus personajes, tornándolos creíbles, alternativamente graciosos y sufridos. Y las chicas que las interpretan aquí logran sacar a flote esas cualidades, aún cuando el guión parece ir directo al pozo más tradicional de los manuales. Pese a sus zonas previsibles, propias del género que maneja, y a una extensión un tanto excesiva, Sterling Point es de las mejores series de la factoría YA de los últimos tiempos. Una exploración íntima, simpática y por momentos emotiva de la vida de un grupo de adolescentes que descubrieron que eran adultas de un día para el otro.