Estrenos: crítica de ‘Museo de la Subversión’, de Francisco D’Eufemia (Sala Lugones)

Estrenos: crítica de ‘Museo de la Subversión’, de Francisco D’Eufemia (Sala Lugones)

por - cine, Críticas, Estrenos
30 Oct, 2026 08:39 | Sin comentarios

En 1985, periodistas extranjeros filmaron el Museo de la Subversión en Palermo, en el que se exhibían objetos de la represión. El documental reconstruye la historia de estos museos ocultos, el triunfalismo de la dictadura y la persistencia del poder militar en democracia.

Hasta hace unos años el material encontrado que se presenta en Museo de la Subversión podía parecer claramente un recuerdo raro, hasta insólito, de una vieja época. De hecho, algunos de los objetos de esa exhibición tenían algo hasta absurdo, más cercano a la parodia de un sketch de Diego Capusotto que a algo parecido a lo real. Sin embargo, desde la asunción de Javier Milei a la presidencia, esa distancia temporal e ideológica que separa a la gran mayoría de los espectadores actuales con los que podían llegar a apreciar ese tipo de lugares y de retórica se ha reducido a niveles insospechados. Hoy, de hecho, uno podría imaginar a este gobierno reabriendo lugares como los que se muestran aquí.

Los museos de la subversión fueron lugares poco conocidos en la Argentina. Allí se exhibían objetos y se armaban recreaciones ligadas a la represión ilegal y al «accionar de los grupos extremistas». A diferencia de los campos de concentración, no se han transformado en lugares de la memoria ni nada parecido. Han ido desapareciendo así como llegaron, casi por lo bajo. De hecho, el material en video que organiza buena parte del documental de D’Eufemia parte de una visita guiada de un grupo de periodistas extranjeros a uno de estos lugares ya en 1985, cuando la dictadura no solo no existía sino que sus líderes estaban siendo enjuiciados.

La persistencia del poder militar durante la democracia queda ahí en evidencia, como también lo queda la retórica entre triunfalista y ultramontana —de vuelta, algunos textos que se leían en estos museos bien podrían ser dichos o escritos por funcionarios actuales— de las fuerzas militares que gobernaron el país entre 1976 y 1983 y que exhibían en estos lugares objetos tomados en operativos además de recrear hechos, capturas, organigramas y otros materiales ligados a la historia de los grupos subversivos en la Argentina.

La voz en off de Belén Blanco va organizando temas y situaciones, analizando objetos y reflexionando sobre la lógica imperante que intentaba justificar la represión más brutal. Algunos testimonios actuales se centrarán en la recuperación de ciertos objetos de la época mientras que, en las imágenes de los ’80, se mezclará la crónica directa de la visita en sí con algunas reflexiones sobre las imágenes capturadas y lo que parece surgir de ellas: miedo, nerviosismo, terror.

Impulsados por el represor Antonio Domingo Bussi, los museos fueron varios, entre los que se destaca el de Campo de Mayo, inaugurado en 1978, que es el que vemos en el film. Pero no fue el único. El documental del director de Fuga de la Patagonia y Al acecho los conecta —por espíritu y también por cercanía geográfica— a los centros de represión clandestina, de los que seguramente extraían muchos de sus materiales. Lo que se construía en estos museos era más que nada una narrativa para justificar los crímenes de la dictadura, una crónica sesgada y morbosa que parece provenir de tiempos muy lejanos pero que tienen una actualidad espeluznante.


Funciones: Del jueves 5 al sábado 7 de noviembre, a las 21hs. Domingo 8 y jueves 12, a las 18hs. Viernes 13, a las 15hs. Sábado 17, a las 21hs. En la Sala Lugones, Av. Corrientes 1530, piso 10, CABA. Entradas en venta, por acá.